Cáceres, 15/11/2001 Vecinos de la movida planean pedir daños y perjuicios por la vía judicial
TOÑI ESCOBEROYa existe un precedente. En Cartagena, hace tan sólo una semana, se dio a conocer una sentencia en la que se condenaba al ayuntamiento a pagar a unos vecinos por los "daños morales" causados por el ruido de los bares. La Asociación de Vecinos La Madrila-Peña del Cura y la Zona Centro, las dos afectadas por las molestias de la 'movida' cacereña, han tomado nota de este fallo judicial y han iniciado los contactos para abrir en Cáceres, si es posible, el mismo procedimiento seguido en esta ciudad murciana. "Queremos volver a empezar la guerra con todas las consecuencias", anuncia Miguel Salazar, presidente del colectivo vecinal La Madrila-Peña del Cura.
Miguel Salazar ha confirmado a este diario que en los próximos días hablará con los presidentes de las comunidades de cada bloque de pisos y otras asociaciones vecinales para tratar el tema, y lo mismo hará el colectivo de la plaza Mayor y aledaños en una reunión convocada el viernes, según explica el presidente de esta zona, Carlos Romanos. Ambos dirigentes vecinales destacan la importancia de la sentencia dictada en Murcia. "Nos rearma de moral", dice Salazar. Sin embargo, a la hora de pasar a la acción existen algunas discrepancias. En este sentido, Salazar está decidido a iniciar acciones judiciales tanto contra el Ayuntamiento de Cáceres (en materia de ruidos) como la Junta de Extremadura (en materia de horarios de cierre), porque "su responsabilidad en este problema es compartida al 50%". Para ello, contactará en breve con el abogado que ha llevado el caso de Cartagena para poder orientar a los vecinos afectados y que quieran denunciar e, incluso, ofrecerle la representación de los casos cacereños, que aún no se ha decidido si serán individuales o colectivos. DENUNCIAS ADMINISTRATIVASPor su parte, el presidente de Zona Centro es más reacio a acudir a los tribunales, sólo en última instancia. "Nunca hemos pensado que fuera necesario llegar a este punto porque se ha confiado en la administración y sería lamentable ver al ayuntamiento en los tribunales, pero si no queda más remedio para la defensa de nuestros derechos, se hará", asegura. Actualmente, según este dirigente vecinal, cuatro familias afectadas por las molestias de los bares tienen en curso denuncias en el ayuntamiento. Aún no se ha agotado la vía administrativa, pero no se descarta que si llega al final y no se ha resuelto el problema, se recurra a la justicia si así lo desean los denunciantes. Asimismo, Miguel Salazar anunció que tratará de recabar el apoyo de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx), con la que consultará los posibles procedimientos. "Esperamos que los jueces extremeños tengan la misma sensibilidad y apliquen la justicia con los mismos criterios que se han aplicado en Murcia, porque exigimos la misma protección jurídica", argumenta Salazar.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |