Valencia, 12/05/06 Los pubs de Blasco Ibáñez tendrán que cerrar a las dos de la madrugadaEl Tribunal Superior de Justicia obliga a declarar la Zona Acústicamente SaturadaC. FERNÁNDEZLos locales de ocio de Blasco Ibáñez y Menéndez y Pelayo tendrán que cerrar sus puertas a las dos de la madrugada dentro de tres meses. Así lo establece una sentencia dictaminada por el Tribunal Superior de Justicia que obliga al Ayuntamiento de Valencia a declarar la Zona Acústicamente Saturada (ZAS). Los jueces han dado la razón a casi 5.000 vecinos que desde 1998 reivindicaban que los pubs junto a la avenida Blasco Ibáñez cumplieran los horarios para lograr conciliar el sueño. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana obligará al Ayuntamiento a declarar Zona Acústicamente Saturada (ZAS) un área conocida por todos como Woody y que integra las calles Menéndez y Pelayo, Cronista Almela y Vives y las avenidas Cataluña y Blasco Ibáñez. Las consecuencias de esta declaración son contundentes y reducen el horario de los pubs en hasta una hora y media, tal y como pasa en Xúquer desde 1996. Actualmente un local de ocio debe cerrar sus puertas a las 2,30 de la madrugada en invierno y a las 3,30 en verano. Ahora lo deberán hacer a las 2.00 horas. Los bares y cafeterías también reducirán su horario en un hora. De las 2.00 tendrán que hacerlo a la 1 de la madrugada. Las discotecas serán las más perjudicadas porque la declaración de ZAS obliga a estos establecimientos a cerrar a las 3 de la mañana cuando el horario habitual es a las cinco de la madrugada en invierno y a las seis en verano. La decisión llega ocho años después de que los residentes se pusieran en pie de guerra y exigieran que los pubs cerraran en los horarios establecidos. “Todos estos años nos hemos pasado desde las 12 de la noche hasta las 8 de la mañana sin poder dormir y ahora por fin nos dan la razón. Han tardado pero sabíamos que esto se produciría tarde o temprano”, señaló ayer Federico Pardo, portavoz de los afectados tras conocer el fallo de la sentencia. 104 decibelios de ruido Los jueces señalan que el Ayuntamiento no ha concluido el procedimiento administrativo iniciado en septiembre de 1998 y por tanto no puede inhibirse ante la tutela de los derechos invocados por los vecinos y se ven obligados a ratificar que esta zona soporta unos niveles de ruido que obligan a declararla como ZAS. “En ocasiones hemos llegado a tener 104 decibelios cuando lo permitido son 35”, señaló Pardo. “El fallo es contundente y obliga a actuar al Ayuntamiento porque aún no lo ha hecho desde 1989. Esto demuestra la actitud de Barberá de incumplir con sus responsabilidades”, señaló el portavoz socialista quien hizo pública esta sentencia. El entorno de Woody concentra medio centenar de locales de ocio que gran parte de ellos han estado durante años incumpliendo la normativa de horarios. “Si se hubieran cumplido los horarios no sería necesaria esta medida y ahora está claro que pagarán establecimientos que han cumplido el horario por otros que no lo han hecho”, explicó Federico Pardo. La sentencia ha tenido en cuenta el caso de una vecina del barrio de San José que logró que el Tribunal de Europeo de Derechos Humanos le diera la razón. “Asimismo condenamos al Ayuntamiento a adoptar en este plazo las medidas correctoras previstas en la Ordenanza Municipal del Ruido”, reza la sentencia.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |