Madrid, 04/02/06 Baje el volumen del Ipod: puede quedarse sordoDemandan a Apple porque su reproductor musical en EE UU puede alcanzar los 115 decibelios, cinco más que un avión al despegarNo es la primera advertencia sobre los daños de los mp3. Hace unas semanas, el líder de The Who, Pete Townshend, lanzaba la voz de alarmaVíctor Lenore
John Kiel Patterson (Luisiana), ha denunciado a Apple con el argumento de que su popular reproductor portátil de música iPod puede provocar pérdidas auditivas. Según el demandante, el aparato es capaz de reproducir sonidos de más de 115 decibelios, un volumen que puede dañar los oídos de quienes estén expuestos a él durante más de 28 segundos al día. Según esta demanda, los Ipod tienen un diseño «intrínsecamente defectuoso y no llevan las suficientes advertencias sobre la posibilidad de pérdida auditiva». La denuncia fue interpuesta en un tribunal del condado de San José (California), cerca de la sede de Apple. Kiel pide una compensación económica no especificada y modificaciones en el diseño del producto. Patterson no sabe si el producto ha dañado sus oídos, pero mantiene que ésa no es la base de la demanda. Según su abogado, Steve W. Berman, «el problema es que ha pagado por un producto defectuoso y tienen que repararle de alguna manera». Según www.cnn.com, en Estados Unidos Apple envía los Ipods a sus clientes con una advertencia que explica que «poner los auriculares al máximo volumen puede causar pérdida total de la audición». Deanna Meinke, profesora de audiología de la universidad de Colorado del Norte afirmaba que el Ipod no causa más daño que otros reproductores de mp3. «Hay distintos tipos aparatos en el mercado que pueden dañar potencialmente al usuario. Que lo hagan o no depende del volumen que escoja cada uno. El riesgo es el riesgo». Apple tuvo que retirar el producto en Francia y modificarlo para limitar el sonido a 100 decibelios, que es el tope establecido para la comunidad europea. Paco Lara, responsable del gabinete de prensa de Apple en España, mostraba poca inquietud por esta batalla legal: «Todos los aparatos distribuidos en nuestro país cumplen la legislación europea. Este conflicto nos pilla un poco lejos. Son cosas de Estados Unidos. El Ipod tiene mucho éxito y supongo que a la gente le gusta cuestionarlo, estar ahí, a la última. En España nunca hemos tenido este tipo de problemas. Quizá en Estados Unidos se fabriquen ipods con más de cien decibelios. La verdad es que no lo sé». Tampoco le inquieta que Pete Townshend, miembro de los míticos de The Who, advierta del peligro de los reproductores de mp3 para el oído. «Leí un artículo sobre eso en un portal de internet americano y el periodista se reía de él un poco, diciendo que lo normal era que hubiese perdido audición por los cuarenta años que lleva tocando en directo a todo volumen». El Instituto Real Británico para la Sordera (RNID) está preocupado por el uso de reproductores de mp3 a alto volumen para ahogar el ruido ambiental del tráfico o del metro. También por la costumbre de muchos adolescentes de «hackear» sus reproductores para poder escucharlos a más decibelios. Según un estudio reciente, el 39 por ciento de la población británica entre 18 y 24 años no tiene hábitos saludables de escucha. Sin perder calidad. Más que a Apple, el periódico británico «The Times» cuestionaba la tolerancia de la ley europea: «La mayoría de los reproductores de mp3, puestos al máximo, alcanzan los 104 decibelios, muy poco por encima de la legislación, pero muy cerca del ruido generado por un martillo neumático (110 decibelios)». El consejo de los audiólogos es mantener un volumen razonable y no usar estos aparatos más de una hora al día. Además, se pide descansar siempre que se acometa una escucha prolongada. Los avances técnicos pueden haber jugado en contra de la salud auditiva. Antes de los ochenta, la música reproducida por medios electrónicos se distorsionaba a partir de cierto volumen, pero la tecnología digital ha corregido eso y nos permite escuchar música más alta sin perder calidad. La exposición prolongada al ruido sube también el nivel de estrés y puede provocar cambios hormonales que aumenten la presión sanguínea. Eso afirma el doctor Stefan Willich, cardiólogo del Centro Médico Universitario Charité en Berlín. Recientemente descubrió las implicaciones del ruido para la salud del corazón. «El ruido ambiental (por ejemplo, el del tráfico), multiplica por tres el riesgo de una mujer de sufrir un ataque. Para un hombre el riesgo se incrementa en un cincuenta por ciento. Si vives en una calle agitada te afectará a la salud por mucho que te acostumbres». Este mes, investigadores de la Universidaad de Ohio hicieron público un informe que decía que la gente expuesta al ruido tiene el doble de posibilidades de desarrollar un tumor benigno de cerebro conocido como «pneumona acústico» que afecta al oído y al sentido del equilibrio. Según Colin Edwards, coordinador del estudio, escuchar regularmente música alta (por encima de 80 decibelios) multiplica por 2,25 el riesgo de tumores. Por si fuera poco, demasiada música demasiado alta puede provocar obesidad. Un estudio de la universidad de Pennsylvania, publicado en la revista «Journal of Applied Social Psychology», concluyó que un ambiente ruidoso induce a las mujeres a consumir comida basura alta en calorías para combatir la tensión. Niveles de intensidad
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |