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Aragón, 29/01/06
El ruido pierde un asalto
Los vecinos de la zona de Moncasi aseguran que las molestias las generan los jóvenes, no los bares
Consideran que han disminuido los problemas del fin de semana, pero quedan varios aspectos por mejorar
NUEY MONTERO SANZ
"La sentencia es excesivamente generosa. Tendrían que indemnizar a todos los vecinos". Así califica una de las residentes de la zona de bares Moncasi la sentencia dictada el pasado 21 de diciembre por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA). El fallo obliga al Ayuntamiento de Zaragoza a pagar a María José Gutiérrez, vecina de la calle Doctor Lozano Monzón, más de 24.000 euros por los perjuicios ocasionados por la contaminación acústica de los bares y locales de ocio que se aglutinan en la zona. Otros vecinos de este espacio zaragozano también afirman que la sentencia es un avance pero creen que el resto de residentes de las calles de esta zona de marcha, conocida también como el Rollo, sufre las mismas molestias que su vecina. Una residente en el sector considera que la indemnización debería pagarla el local que ha causado el perjuicio. Además, recuerda que el dinero con que el consistorio zaragozano solventará esta cuestión "es de todos". Los locales implicados en la sentencia son el Capitán Trueno y una hamburguesería de la calle Lozano Monzón que a día de hoy siguen abiertos.
Sin embargo, los residentes en esta y otras calles aledañas reconocen que el ruido y el ajetreo de los fines de semana se ha reducido notablemente. Aunque la suciedad (envases, restos de alcohol, vómitos...) siguen estando presentes en portales y aceras las mañanas de sábados y domingos, la aglomeración de gente en la calle no imposibilita como antes el paso de la gente ni la accesibilidad de los vecinos a los inmuebles. Alberto Puebla, vecino del barrio, asegura que si los jóvenes que van a los bares fueran más limpios, la gente se quejaría menos. Además, afirma, como otros inquilinos de calles cercanas, que la Policía no está en la calle para poner orden.
El sentimiento que se desprende de las palabras de estos zaragozanos es que el alcalde de la ciudad, Juan Alberto Belloch, no es el responsable de esta mejoría . "No es que los locales sean más rigurosos cumpliendo la normativa en esta zona. Lo que ocurre es que los dueños de estos bares están más concienciados con el problema", afirma Alberto Puebla, que además denuncia que algunos locales pagan justos por pecadores. "El ayuntamiento cierra algunos bares a los que convierte en cabezas de turco, y así da la sensación de que está haciendo algo", concluye.
Es al consistorio zaragozano al que se le piden responsabilidades en este caso. Y es que es ésta institución la que ha gestionado la urbanización de la zona, permitiendo que en algunas calles, como Lozano Monzón, se aglutinen pubs y bares sin dejar espacio para otro tipo de locales. Sin embargo, Antonio Ariño, cuya vivienda está encima de un bar, apunta que "los dueños de los bares tienen que ganarse el pan. La culpa es del ayuntamiento, que permite que gamberros y gente de mal vivir pululen por las calles".
Antonio se confiesa "feliz" viviendo en Moncasi, y niega que la gente se haya ido yendo a otras zonas de Zaragoza por el problema del ruido. La Asociación de Vecinos La Huerva lleva años luchando por que la contaminación acústica y el vandalismo que afectan a esta zona de marcha se reduzca drásticamente. La asociación está implicada en éste y otros casos parecidos como demandante, sin embargo denuncia que el consistorio no ha atendido sus quejas como esperaba. Actualmente está estudiando interponer un recurso para que los más de 24.000 euros de indemnización que se pagarán a Gutiérrez los abonen los responsables políticos directos.
Además, La Huerva tiene previsto convocar próximamente a las diversas asociaciones de afectados por este problema para analizar la viabilidad de una demanda conjunta por ruido, vandalismo urbano y la práctica habitual del botellón.
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