Valencia, 04/12/05 Del botellón a la tranquilidadLos vecinos de la plaza de Xúquer ganan en los tribunales una demanda para clausurar la última discoteca del barrio, ocho años después de lograr el adelanto del cierre nocturno de los baresPACO MORENODe barrio por excelencia de la fiesta nocturna en Valencia a una zona residencial tranquila y donde el botellón empieza a brillar por su ausencia. Los vecinos de la plaza de Xúquer han logrado en los tribunales el cierre de la última discoteca, después de un largo recorrido de demandas, recursos y autos judiciales, como explica el abogado Andrés Morey. Hace dos años, la asociación de vecinos pidió la caducidad de la licencia de actividad para un establecimiento situado en la calle Gorgos, 25. Había pasado más de un año desde su cierre, según el relato de Morey, por lo que debía aplicarse la normativa aprobada por el Ayuntamiento. Aún así, el propio Consistorio denegó la caducidad, por lo que sólo quedaba la opción de iniciar un recurso judicial. En los últimos años, la entidad vecinal había logrado, de manera directa o indirecta, el cierre de otras tres discotecas. El barrio de San José fue declarado zona acústicamente saturada en 1997. El cierre de los locales de ocio se adelanta sobre el horario del resto de la ciudad. Los bares, a la una de la madrugada, y las discotecas, dos horas más tarde. Las restricciones lograron eliminar gran parte del ruido nocturno, provocado por la masiva concentración de clientes. Fueron años de botellón y cubolitros, que animaron a las asociaciones de vecinos a pedir al Ayuntamiento ordenanzas más duras y restrictivas para favorecer el derecho al descanso. En el caso de esta última discoteca, el juzgado dio la razón a la entidad vecinal en primera instancia, aunque el propietario del establecimiento presentó una apelación, que ha sido desestimada por el Tribunal Superior de Justicia. Ahora, sólo queda pedir la ejecución de la sentencia para la clausura. Morey recordó párrafos de la decisión del tribunal, donde se califica de “superficial” la actuación municipal. “Alabamos la independencia judicial, y que sea capaz de tener en cuenta el derecho de los vecinos y la legislación vigente”. Antes, el plazo para que una licencia caducase era de un año, aunque ahora “es de seis meses”. De la misma manera que los vecinos de San José, en el Carmen también han pedido más inspecciones contra los locales que carecen de licencia, o que simplemente la han dejado caducar por un cierre temporal. La asociación vecinal de esta parte del centro logró que el Consistorio incluyese una distancia mínima entre bares para locales de nueva apertura. La caducidad de la licencia es fundamental, dado que las reaperturas podrían entrar en esta prohibición.
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