Barcelona, 28/06/03 10.000 Harley-Davidson ponen a prueba la tolerancia de BarcelonaEl ruido de las máquinas provoca algunas quejas de madrugada, pero predomina el ambiente festivoEl aparcamiento en la acera y el poco uso del casco por los americanos, hechos más llamativosMAYKA NAVARRO / JUAN RUIZEl inconfundible petardeo del motor de las 10.000 Harley-Davidson que se espera desfilen este fin de semana por las calles de Barcelona para celebrar el centenario de la mítica motocicleta va a poner a prueba la paciencia de los barceloneses. Las 4.000 primeras motos ya estaban ayer luciéndose por la ciudad. La madrugada del viernes se produjeron las primeras llamadas de queja a la Guardia Urbana de ciudadanos que no podían dormir por el ruido.El Palau Sant Jordi acogió la primera de las tres jornadas de este espectáculo sobre dos ruedas, bautizado como Open Road Tour (Vuelta por la carretera abierta). John Russell, vicepresidente de Harley-Davidson y organizador del evento, explicó que una de las principales razones para escoger Barcelona como una de las dos sedes europeas del evento fue "porque el ayuntamiento puso muchas facilidades". El buen clima y el carácter abierto de la ciudad también sumó en la elección, dijo. Hasta las ocho de la tarde de ayer, los moteros no habían protagonizado ningún incidente en la ciudad, aseguró un responsable de la Guardia Urbana. Eso sí, los agentes se vieron obligados a cortar la circulación en los dos sentidos de La Rambla, entre la una y las tres de la madrugada, porque el desfile de las míticas motocicletas de Milwaukee impedía a los vecinos conciliar el sueño. Apartados del centro de la ciudad, un numeroso grupo de harlystas italianos se desplazó a la Villa Olímpica, para horror vecinal. La calles de Marina, Salvador Espriu y adyacentes se convirtieron en el circuito para realizar carreras. Tras numerosas llamadas a la centralita de la Guardia Urbana, varios coches patrullas desplazados al lugar consiguieron desalojarlos. Sobre las cuatro de la madrugada, la ciudad recuperó la paz sonora de la noche. Los agentes de la Guardia Urbana tuvieron también que batallar ante la escasa utilización de casco por los moteros estadounidenses. Como en su país no es obligatorio, no están acostumbrados a lucir este elemento de seguridad. "De momento no estamos sancionando porque la actitud de todos es muy respetuosa. Se le explica y lo entienden", aseguró el mismo responsable de la policía municipal. MOTO PASTO DE LAS LLAMASTambién es respetuoso, de momento, su conducción por la ciudad. No han protagonizado ningún accidente, aunque, eso sí, algunas de estas viejas glorias han dejado tirados a sus propietarios por averías. Ayer por la tarde, en la confluencia de La Rambla y Pelai una de las Harley se incendió completamente, presumiblemente por un cortocircuito. Los bomberos tuvieron que sofocar el incendio que destrozó el vehículo ante la desolación de decenas de moteros que se agolparon ante la escena.Uno de los problemas con los que se están encontrando los moteros en el centro de la ciudad es la falta de zonas para aparcar. "Son motos muy grandes, circulan en grupos y algunos ocupan ilegalmente las aceras o las plazas. Basta con explicarles que está prohibido estacionar para que muevan las motos", insistió el responsable de la Guardia Urbana.
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