Cádiz, 02/12/03 La tercera más ruidosaCádiz es la tercera capital andaluza de mayor contaminación acústica. La Junta advirtió ayer que su nueva normativa obliga al Ayuntamiento a realizar un ‘mapa de ruidos’.J. C. Fdez./Marina RomeroLos datos aportados ayer por la Junta de Andalucía para presentar la nueva normativa sobre el ruido sirvieron para demostrar que Cádiz viene siendo tradicionalmente durante los últimos ocho años la tercera capital de provincia más ruidosa de las ocho andaluzas.Los datos expuestos colocan a Cádiz siempre por encima de los niveles de ruido normales establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estipula que el nivel de ruido no puede superar los 65 decibelios (dB) durante el día y los 55 dB en la noche. La capital gaditana sobrepasa estos parámetros y el estudio demuestra que en Cádiz se llega a una media de 67,8 dB durante el día y 61,7 dB en horario nocturno. La media realizada y la comparativa entre las capitales andaluzas coloca a Cádiz en el tercer puesto, superada en contaminación acústica sólo por Granada y Córdoba. Los datos fueron dados a conocer en el transcurso de una rueda de prensa del delegado del Gobierno de la Junta en Cádiz, José Antonio Gómez Periñán, y el delegado provincial de Medio Ambiente, Sebastián Saucedo, en la que comparecieron para presentar el nuevo reglamento sobre contaminación acústica aprobado por el Gobierno andaluz, que establecerá los límites de ruido según los usos del suelo y exigirá estudios acústicos específicos a todos los proyectos de instalaciones y actividades que se autoricen en la comunidad autónoma. Según aseveran los representantes de la Junta, “la nueva norma dota a los ayuntamientos andaluces de un instrumento eficaz para desarrollar medidas contra el ruido con el objetivo fundamental de salvaguardar el descanso de los ciudadanos. Ya no existen excusas para que no actúen los municipios”. La norma, que será el marco legal de referencia para la labor de control de las corporaciones locales, unifica por vez primera en un texto diferenciado las anteriores disposiciones autonómicas sobre esta materia, además de incorporar la reciente directiva europea de evaluación y gestión del ruido ambiental. El decreto obliga a las actividades en funcionamiento a adaptarse en el plazo de un año, el mismo que tendrán los ayuntamientos con ordenanzas sobre ruidos para adaptarse al nuevo texto. Actividades menos ruidosas, viviendas más protegidas, mecanismos de defensa contra los infractores e información a los ciudadanos son sus ejes. La Consejería de Medio Ambiente ha advertido además que actuará con carácter subsidiario si los municipios no actúan “ante incumplimientos sistemáticos de normas contra el ruido”. El principal instrumento de control que recoge el reglamento es la determinación de cinco tipos de zonas de la ciudad con sus correspondientes límites sonoros. Las mayores exigencias se aplicarán en las denominadas ‘áreas de silencio’, donde deberán incluirse los espacios de la capital de uso sanitario, docente y cultural, así como en las áreas ‘levemente ruidosas’ (zonas verdes y espacios recreativos residenciales). El resto de áreas, serán las ‘tolerablemente ruidosas’ (hospedaje, oficianas, usos comerciales y deportivos), las ‘ruidosas’ (zonas industriales, portuarias y de servicios públicos) y las ‘especialmente ruidosas’, afectadas por servidumbres sonoras de autopistas, rondas de circunvalación, ejes ferroviarios o espectáculos al aire libre. Así, el Ayuntamiento de Cádiz deberá hacer su ‘mapa de ruidos’ antes de junio de 2009, como el resto de ciudades entre 100.000 y 250.000 habitantes. “Lo que debe hacer la Junta es dejarnos asfaltar”El teniente de alcalde delegado de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Cádiz, Francisco Vivas, salió ayer al paso de los datos aportados por la Junta de Andalucía con respecto al nivel de contaminación acústica en las capitales andaluzas y concretamente en Cádiz, recordándole a Gómez Periñán que el equipo de Gobierno “lleva ya pedidas en tres ocasiones licencia para asfaltar todo el perímetro de la ciudad, especialmente el Campo del Sur, donde el adoquinado produce un ruido de vehículos elevado y molesto. La respuesta con la que nos encontramos siempre es no, justificándola en temas relacionados con la armonía, la estética histórica y el patrimonio en intramuros“. Vivas dice que “lo que tiene que hacer la Junta es darnos permiso para actuar en el pavimento y colocar una capa asfáltica que absorba el ruido“, y apunta que ciudades de gran importancia monumental como París tienen asfaltadas sus calles “incluso en las que directamente rodean Notre Dame; y más artística que París no creo que haya muchas capitales...”. Finalmente, recuerda que la Policía Local realiza controles de ruidos “y acaba de comprar sonómetros que está empleando”.
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