Madrid, 22/3/2002 Expertos en Patología Digestiva advierten a los jóvenes que el botellón puede provocar hemorragias graves digestivasEUROPA PRESSLa Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) advirtió hoy a los jóvenes que practican el 'botellón' de que el consumo abusivo de alcohol puede provocar, de forma ocasional, gastritis y hemorragias digestivas con pronóstico grave."No es necesario hablar de alcoholismo para que aparezcan efectos nocivos sobre órganos del aparato digestivo asociados a la ingestión de alcohol" explica en un comunicado el presidente de la SEPD y jefe del servicio de Aparato Digestivo del Hospital Juan Canalejo de A Coruña, José Luis Vázquez Iglesias. Este experto señala que el consumo inmoderado de alcohol "puede provocar daño en múltiples órganos del cuerpo, siendo el aparato digestivo el que sufre las consecuencias más directas". Estos efectos pueden producirse por efecto inmediato o a largo plazo. En el primero de los casos (daño agudo), el efecto se produce en el estómago. En este sentido, añade, el trastorno más habitual es una gastritis que tiene como consecuencia la aparición de vómitos. "Cuando éstos vómitos son lo suficientemente violentos provocan un desgarro final en el esófago (conocido como síndrome de Mallory-Weiss), lo que provoca una hemorragia vía oral de importancia variable pero que, a veces, puede comprometer la vida", asevera. Por otra parte, según este experto, el alcohol produce en el esófago alteraciones de la motilidad, favoreciendo el reflujo del contenido ácido del estómago hacia el esófago y siendo un importante factor de riesgo en la aparición de esofagitis y del molesto ardor o quemazón que tantas personas experimentan después de la ingestión". Asimismo, el efecto del alcohol en el aparato digestivo a más largo plazo se produce como consecuencia del consumo inmoderado crónico que, a su vez, produce enfermedades crónicas. En este caso, el daño se produce fundamentalmente en el hígado (pueden producirse distintas lesiones, desde esteatosis -acumulación excesiva de grasa dentro de las células hepáticas- hasta hepatitis aguda y cirrosis) y el páncreas. Así, destaca que la mitad de las cirrosis hepáticas tiene su origen en la ingestión de alcohol. Otro órgano 'diana' es el páncreas, que puede inflamarse con la ingestión incontrolada de alcohol, produciéndose una pancreatitis. Aunque esta patología puede tener diferentes orígenes, el alcoholismo y los cálculos biliares son responsables de casi el 80 por ciento de los ingresos hospitalarios por pancreatitis aguda. MALFORMACIONES CONGÉNITASPero además de los daños en los órganos el Aparato Digestivo, los expertos advierten de que el alcohol es responsable de numerosos trastornos estructurales y funcionales del sistema nervioso, de cambios metabólicos y endocrinos considerables, de la alteración de malformaciones congénitas y del comportamiento sexual, etcétera."Por todo ello, debemos considerar la trascendencia de las consecuencias sobre la esfera psíquica y las relaciones sociales de los bebedores, manifestadas en ocasiones como violencia doméstica, absentismo laboral, etc.; y, por supuesto, no debemos olvidar que el alcohol es origen de numerosos accidentes laborales y de tráfico", concluye. ABSORCIÓN DEL ALCOHOLLa absorción del alcohol a través del tubo digestivo "es tan rápido que en sólo cinco minutos puede detectarse su presencia en sangre". El metabolismo del alcohol se lleva a cabo en el hígado mediante la enzima alcohol-deshidrogenasa, cuya disponibilidad es menor en las mujeres y determinadas personas, lo que en parte explica la distinta tolerancia al alcohol.Aunque existen variaciones individuales, en general, la cantidad necesaria para que se produzca un daño crónico en el hígado o en el páncreas se cifra en unos 80 gramos de etanol cada día (lo que equivale a algo menos de una botella de 750 centilitros de vino de 12,5 grados).
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |