Madrid, 31/12/2001 Centro estrena un plan contra el ruido que prohibe nuevos locales de ocioSara MedialdeaUn ambicioso plan antirruido se estrenará en breve en el distrito Centro. Los responsables municipales han dividido en tres zonas su superficie. En la primera de ellas, queda completamente prohibido abrir nuevos negocios de ocio y restauración. En los otros dos, puede hacerse tras cumplir con duras exigencias, entre ellas la de dotarlos de aparcamientos.El distrito de Centro tiene, según el último anuario estadístico, 123.000 habitantes, 585 restaurantes, 158 cafeterías, 1.521 bares, 52 hoteles, 340 hostales y pensiones, y 233 fondas, además de otros 549 establecimientos dedicados a servicios recreativos y culturales. Un nuevo plan de control de ruido,pionero en España, marcará a partir de ahora los límites para abrir negocios que incrementen los niveles sonoros. De hecho, algunas zonas quedan, con la nueva norma, totalmente cerradas a nuevos locales de ocio. El plan, que pasó el filtro del pleno de la junta de Centro el pasado jueves 27 de diciembre, será aprobado por el Gobierno local muy probablemente a finales de enero. Básicamente, explica el concejal del distrito, Carlos Martínez-Serrano, consiste en lo siguiente: Centro se divide en tres zonas. La primera está ya saturada -con dos niveles de gravedad-; la segunda, está considerada como de «alta concentración» de este tipo de locales; y la tercera se define como «de concentración aceptable». ZONA 1: NI UN LOCAL MÁSEn el área que se considera saturada, no se admitirá ninguna apertura de negocios de espectáculos, recreativos u hostelería en el llamado nivel 1´, y se admitirán nuevos restaurantes que sólo abran hasta las 12 de la noche en el nivel 2. La zona «de alta concentración» admitirá únicamente nuevas licencias para restaurantes, pero no para salas de fiesta, discotecas o bares de copas.A MÁS DE 100 METROSLa zona «de concentración aceptable» admitirá que se abran más negocios de este tipo, siempre y cuando se sitúen a más de 100 metros de los límites de las otras dos zonas anteriormente descritas, y que entre ellos haya una distancia mínima de 50 metros.Además, en toda este área, se impone otra limitación muy importante: si el aforo del local en cuestión supera las 250 personas, sus propietarios están obligados a contar con una plaza de aparcamiento por cada diez personas en un radio no superior a a200 metros del local. «Se trata con ello -explica Martínez Serrano- de evitar la existencia de «aparcacoches» y de vehículos estacionados en doble fila». Una última exigencia para todos los nuevos establecimientos en cualquiera de las zonas en que se sitúen es la de que cuenten con un llamado «vestíbulo sonoro» -para evitar la «fuga» del ruido hacia el exterior- y que cuenten con medidores de sonido, para verificar las emisiones de ruido que producen, «algo así como los tacómetros de los autobuses», indica el edil de Centro. Las medidas de insonorización no se dirigen únicamente al sector empresarial: también llevan aparejadas subvenciones para que los vecinos de estos barrios afectados puedan adoptar medidas para reducir el ruido en el interior de sus viviendas. En este sentido, el Gobierno local promueve ayudas económicas para los residentes en viviendas situadas en las zonas «saturadas». Estas ayudas van del 50 al 70 por ciento del total del coste de los elementos de insonorización que se instalen, dependiendo de la gravedad de la contaminación sonora en la parte del distrito en la que vivan. A efectos prácticos, la subvención que se da por cada balcón tiene un «tope» máximo de 155.000 pesetas, y la entregada por cada ventana, de 77.000 pesetas. Las ayudas se incrementan en un 10 por ciento en su cuantía cuando quienes las soliciten sean una comunidad de propietarios con más de 40 vecinos. UN PLAN PIONEROTanto Martínez Serrano como el concejal de Medio Ambiente y cuarto teniente de alcalde, Adriano García Loygorri, insistieron en que «nunca antes se había hecho un plan así». El edil del área de Medio Ambiente será el encargado de defender personalmente este Plan de actuación para la mejora de los niveles sonoros ambientales del distrito Centro en el pleno ordinario del próximo mes de enero.Una vez aprobado, se abrirá un plazo de información pública de un mes, en el que se hará llegar el texto a los vecinos y comerciantes de la zona, para intentar alcanzar el máximo consenso entre todos ellos. A juicio del concejal de Medio Ambiente, lo primero que debe abordarse en Centro es el origen del ruido. Las medidas pretenden acabar con la contaminación acústica en uno de los distritos más emblemáticos de Madrid, en el que se están realizando estudios y mediciones para determinar los niveles sonoros nada menos que desde el año 1998.
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