Badajoz, 16/12/2000
ContracrónicaConvivir con el 'botellón'CRISTINA CABRERAEsta noche, como cada fin de semana, volveremos a verlos: jóvenes cargados de bolsas con botellas de alcohol, refrescos y hielo concentrados en la zona del botellón para iniciar su particular 'movida'. El botellón, aun en otro marco --los Cañones pasaron a la historia y Valdepasillas es ahora el escenario habitual--, es y seguirá siendo siempre eso, botellón. No es más que un modo de divertirse para los jóvenes pero que, en muchos casos, supone el primer contacto con el alcohol que será cada vez más habitual; diversión que molesta a quien no participa en ella y que, al vivir en el entorno reclama, con derecho, descansar. Del botellón emanan ruidos y viene seguido, a veces, de destrozos de mobiliario, suciedad y orines. Son dos maneras de entenderlo y, se haga donde se haga, siempre se verá alguien perjudicado. Pero es evidente que la juventud no va a renunciar a su diversión y, tal vez, en Badajoz no hay alternativas lo suficientemente atractivas como para hacer desistir de esta práctica a tanto adolescente. El gobierno local estudia varias opciones y otras, como la de llevar la 'movida' a la alcazaba, perecieron en el intento al no hallar respaldo empresarial. Otras están en el aire, como el uso de los locales del río. Mientras no haya nuevas ofertas sólidas, que son urgentes, habrá que seguir mirando la realidad desde todos los frentes y no sólo limando asperezas. Crónica de sociedadTONY : Una ciudad de movidasDecenas de comunidades y empresas se quejan a los políticos por sus problemas, y no obtienen respuestaSon muchos los ríos de tinta que han intervenido en diferentes escritos y serán muchos más los que se viertan. Tantos como me exponía uno de los interlocutores. Hasta que logramos que los políticos a quienes corresponda no tomen conciencia y se reúnan para establecer una ley que proteja no sólo al indefenso vecino, al que todo son impuestos y deberes y tan pocos derechos, sino también a los jóvenes que inconscientemente comsumen bebidas.A la juventud hay que quererla, hay que respetarla, pero también hay que decirle lo que no deben hacer, y en este sentido poco pueden hacer educadores, profesores y autoridades que no hagan los propios padres. 'En más de una ocasión son estos últimos los que se enfrentan a la policía protegiendo a su hijo de una denuncia por un acto vandálico..'. Mal ejemplo se les da desde el seno familiar. En mi poder tengo escritos de toda clase uniéndose a una sola causa común; una ley que establezca de una vez por todas los derechos que los ciudadanos que lo deseen tienen al descanso sin ser molestados, los derechos que estos mismos tienen a no ser insultados ni agredidos por incontrolados. Muchos escritos como éstos han sido dirigidos al ayuntamiento, Delegación del Gobierno y deduzcan ustedes. 'Lejos de ir resolviéndose, tal problema se va agravando por momentos y cada fin de semana observamos, aparte de los ruidos, la suciedad, orines, vómitos, etcétera, graves desperfectos en nuestras instalaciones. Las últimas acciones de estos jóvenes han sido destrozarnos las protecciones de las ventanas, subirse a las azoteas, e incluso arrancarnos las persianas. La policía, cuando la llamamos, poco puede hacer, forzados a retirar cristales rotos de ventanas y puertas... Los causantes deben ser súpervándalos, porque los cristales que nos hemos visto obligados a colocar son antivandálicos. Creemos, como solución, encauzar esta riada ofreciendo alternativa con las que se minimicen o anulen los lodos que actualmente arrastra...'. Son decenas de comunidades y empresas particulares las que se quejan constantemente a los políticos que están para resolver poco, y mucho para lucimiento personal. 'Es un problema difícil de erradicar', decía uno. Le contestaba un vecino: ¿Sólo están ustedes para problemas fáciles? Fui testigo presencial de una entrevista que una comisión de comunidades expuso a Germán López Iglesias, en representación del delegado del Gobierno. Este fue coherente en la conversación que sostuvieron, prometió resolverlo en la medida de sus posibilidades. Otra comisión se entrevistó con el concejal Alejandro Ramírez del Molino en el Ayuntamiento de Badajoz y éste, todo lo que hizo fue llamar al jefe de la Policía Local, señor Sardiña, y entre ambos pasarle la patata caliente a la Junta de Extremadura fotocopiando un escrito que suscribe el jefe del Servicio de Comercio Interior, José Sereno Martínez, de 7 de noviembre de este año, en contestación a denuncia en horarios comerciales, artículos, decretos 15/1998, de 22 de diciembre; Decreto 200/1999, de 28 de diciembre y Real Decreto-ley 6/2000, de 23 de junio, por el que se establece la regulación de horarios comerciales en Extremadura. Pero los vecinos se siguen preguntando: 'Aunque el horario de los pequeños comercios influyan por la venta de bebidas alcohólicas a altas horas de la madrugada, y esto lo estudiaremos despacio por las dudas que aún tenemos respecto a las tiendas de conveniencias, no disculpa a los políticos locales a escudarse en este escrito y no ver la realidad de sus competencias tan simples, como son las de restablecer la ley y el orden.' En la Delegación del Gobierno se expuso la posibilidad de poner en la actual explanada del mercadillo de los martes una amplia carpa, verter unos camiones de gravilla para evitar el barro y la realización de unas letrinas. De esta manera estarían más protegidos nuestros jóvenes y nuestros vecinos también. Lo que no se puede entender, después de varios años, es que los miles de vecinos de nuestra ciudad hayan denunciado cientos de veces las molestias de la mal llamada 'movida del botellón', y éstos aún no hayan tenido tiempo suficiente de reunirse para dar una solución. Una de éstas podría ser el consenso entre vecinos, autoridades y, por qué no, de participaciones en tales movidas. La simple presencia policial evita males mayores, pero no de dos o tres; si es necesario la de diez o quince; ¿y por qué no también la de la Policía Nacional?
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