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Gijón, 03/03/09

Uno de cada cuatro gijoneses sufre durante las noches más ruido del aconsejable

El tráfico ocasiona numerosas molestias en El Llano, el centro y La Arena
Durante el día, tan sólo un 16% de la población está expuesta a altos niveles, mientras en 2002 era un 53%
O. ESTEBAN

Tráfico Avda. de la Costa
En la avenida de la Costa / J. PAÑEDA
Gijón ha sometido su ruido a examen, y de las primeras conclusiones de ese examen se desprende que hay gijoneses que soportan más ruido del aconsejable. Sucede en cierta medida durante el día pero, sobre todo, por la noche, debido a que entre las 23 y las 7 de la mañana los niveles deberían ser bastante más bajos.

Así, en ese horario, un 25% de la población supera el nivel objetivo de 55 decibelios. Eso sí, en ningún caso se sobrepasan los 65. Y mientras hay gijoneses que sufren más ruido del deseable, por contra, un 58% de los vecinos de la ciudad disfrutan de unas noches más que tranquilas, por debajo de los 50 decibelios.

Son los extremos de un mapa sonoro en el que, durante un año, se han recogido datos de absolutamente todos los puntos de la ciudad. Con esas mediciones (realizadas, por primera vez, durante la mañana, la tarde y la noche) se han elaborado, dentro del mapa, varios mapas distintos. A saber, según los focos de ruido (tráfico, industria, ferrocarril...), según los niveles que se detectan en las fachadas de la ciudad, según las zonas en las que se detectan excesos...

Y, finalmente, se establece una propuesta de zonificación acústica de la ciudad, con zonas diferenciadas como las sanitarias, docentes y culturales, residenciales, de usos terciarios, de espectáculos, industriales, espacios naturales a proteger (se incluyen zonas verdes, Cimadevilla y las playas) y, por último, los sistemas generales (red viaria).

Y de ahí es de donde se extraen esas primeras conclusiones de los gijoneses que sufren más ruido del aconsejable, según los objetivos de calidad acústica que marca un real decreto de 2007. Respecto al día, se concluye que entre un 13 y un 16% soporta más de 65 decibelios entre las 7 de la mañana y las 23 horas.

Un parque

Tranquilo: ejemplo de las fichas del mapa sonoro. Sitúa el lunar, el parque de Los Pericones y entorno del cementerio, con una superficie de 415.000 metros cuadrados, con zonas muy concretas donde de superan los niveles objetivos, pero con «ambiente sonoro tranquilo».

El puerto

Niveles máximos de hasta 85 decibelios: a pesar de eso, las medias calculadas no superan los 65 decibelios. Los niveles de ruido de fondo no bajan de los 45 decibelios. «El promedio es bajo, pero existen eventos sonoros de corta duración a lo largo de toda la noche».

Aunque este mapa sonoro se ha hecho de manera distinta y más completa a los dos anteriores que se habían realizado en la ciudad (en 1993 y en 2002), este último dato podría compararse con el 62% de la población que, en aquel primer estudio, percibía niveles por encima de los 65 decibelios. En 2002, el porcentaje había bajado pero aún estaba en el 48%.

La media de todo un año

Las cifras no son del todo comparables porque en aquellas dos ocasiones tan sólo se estudiaron los niveles diurnos, y sólo en el entramado netamente urbano. En cambio, en esta ocasión se han estudiado los tres periodos (de 7 a 19 horas, de 19 a 23 y de 23 a 7 horas), se han calculado los niveles sonoros medios a lo largo de todo un año, y además se ha hecho en todo el municipio. Así, aparece, por ejemplo, que en El Natahoyo y Veriña el ruido de las carreteras provoca que un 0,5% de sus vecinos soporten niveles superiores a los 65 decibelios.

Y lo que parece claro por los datos del mapa es que el tráfico es el mayor problema del ruido en la ciudad. No el que más denuncias provoca, pero sí el que altera más las mediciones. Porque un 23% de ese 25% de población que escucha más ruidos que el resto por las noches es debido precisamente a eso, al tráfico. Y ahí, los vecinos que salen peor parados son los del centro, El Llano y La Arena, barrios que cuentan con algunas de las calles y avenidas con mayores aforos de toda la ciudad. En el otro extremo están los vecinos de Somió.

El 2% restante que también tiene noches sonoras pueden culpar a la industria y a las carreteras, aunque éstas últimas dan en Gijón muchos menos problemas que en otras ciudad, al tratarse de una ciudad término. Es decir, las grandes vías finalizan aquí, no atraviesan la ciudad.

Un 58% de la ciudad disfruta de noches muy tranquilas, con niveles muy bajos

El 23% de los problemas está ocasionado por el tráfico rodado

El mapa establece objetivos por zonas y lugares específicos, como hospitales
Con todos estos datos sobre la mesa, los técnicos del área municipal de Medio Ambiente concluyen que «si bien es necesario mejorar la situación reduciendo el porcentaje de población sometido a niveles superiores al objetivo, los indicadores obtenidos no son alarmantes». Y menos aún si se comparan con los de otras ciudades. En Bilbao, por ejemplo, el 37% de la población sufre niveles muy altos por las noches, y un 30% en Vitoria, así como un 30% en Vigo. Hablar de ciudades como Madrid arroja datos impensables en Gijón. El 93% de la capital tiene problemas de niveles acústicos.
Ecologistas

Estos datos no coinciden con los que recientemente hizo públicos la Coordinadora Ecologista de Asturias. Según esta organización, todos los gijoneses soportan niveles excesivos de ruidos. El Ayuntamiento da una explicación. La Coordinadora extrae sus conclusiones de los datos de cuatro estaciones de medición situadas en las avenidas de la Constitución, Argentina, Hermanos Felgueroso y Castilla.

Estos sonómetros están instalados en las cuatro estaciones de la Red de Vigilancia de la Contaminación Atmosférica y, según fuentes del área de Medio Ambiente, «no son el sitio apropiado». No lo son, en primer lugar, porque no están suficientemente aislados del suelo. Y, en segundo, porque pertenecen a vías con una alta intensidad de tráfico y, por lo tanto, sus datos no son extrapolables al resto de la ciudad.

Sea como fuere, todos los datos recogidos componen un completo mapa que aún debe ser aprobado por la junta de gobierno y que dentro de los valores de 65 decibelios durante el día y 55 durante la noche establece objetivos distintos a conseguir según cada zona. En edificios sanitarios, por ejemplo, se marca un límite de 45 decibelios por las noches, mientras que en suelo industrial se puede admitir hasta 65.

En cualquier caso, en el centro de la ciudad será necesario pacificar el tráfico para acabar con el principal foco de ruido.

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