|
|
Madrid, 12/06/07
Aguantamos todo el día más ruido del permitido
Visitamos con un sonómetro calles, colegios y transportes públicos
Salvo en los nuevos barrios, casi ninguna calle de la capital cumple las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en lo que a ruidos se refiere. Así lo ha comprobado Metro con la ayuda de un sonómetro en un recorrido por el Madrid cotidiano de miles de personas. Empezamos nuestro periplo a las 10.45, en el paseo de Extremadura. Esperamos el autobús para ir a trabajar: el sonómetro marca en la parada 77 dba (decibelios) de promedio en los diez minutos que pasamos hasta que llega el 31
"Todo Madrid se encuentra fuera de la ordenanzas y de lo que recomienda la OMS" JUAN CARLOS MARTÍN. Especialista en ingeniería acústica
Teresa Amor - Metro Madrid
Después de un rato en bus y otro en el suburbano, llegamos al puente de Vallecas. Debajo de la estructura, el ruido de la M-30 se hace ensordecedor: 80 dba. Los viajeros de las dársenas de las diversas líneas de la EMT que tienen allí su cabecera no deberían estar soportando más de 65. Todo Madrid está fuera de lo que dice la OMS explica Juan Carlos Martín, ingeniero de la empresa DB Decibel, especialista en ingeniería acústica, sólo los nuevos barrios respetan las normas, pero es imposible en la ciudad consolidada.
La mañana avanza y paramos en una terraza de la avenida de la Albufera para tomar algo y charlar. El café nos lo ponen, pero la charla es imposible: el tráfico está a 30 centímetros de nuestros oídos, 73,2 dba, casi 20 más de lo permitido en esta zona: Es un área residencial , explica Martín, aunque haya tráfico y comercio, debería reunir las condiciones ambientales adecuadas .
Nos dirigimos hacia la estación de Cercanías de Atocha. Los trenes, como es normal, hacen ruido cuando llegan y cuando parten, pero incluso cuando no queda ningún convoy el ruido es ensordecedor: 80 decibelios. Miramos el sonómetro y preguntamos si está bien calibrado: Se verifica en un instituto oficial una vez al año y se calibra una vez cada cinco años , explica el técnico, que se reconoce sorprendido por los valores que está obteniendo en plena calle.
Pero nada comparable a un comedor escolar. En este caso, llegamos a la hora del almuerzo y los chavales de Infantil y Primaria alcanzan los 92 decibelios. A partir de 80, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales obliga a llevar cascos protectores que las cuidadoras no llevan, pese al griterío de los alumnos. Y eso que hoy no han venido todos , dice una de ellas, y su risa se pierde entre los niños.
 ATOCHA. Por si faltaba algo a la ya ruidosa glorieta de Atocha, frente a la estación del AVE, se le sumó ayer un martillo hidráulico que generaba más de 100 dba. El operario trabajaba sin protección auditiva, a pesar de que disponía de ella.
|
En todo el jaleo
Máximo Pérez, jubilado
Dice tener entre 60 y 70 años, pero no quiere dar pistas. Cree que el puente de Vallecas es lo más ruidoso del barrio . Pero da igual que lo denunciemos, los que mandan sólo lo quitarán si quieren, y no quieren .
Julia Rodríguez, 50 años
Vive en Fuenlabrada y allí, asegura, no hay tanto ruido como en Madrid , donde hablar con ella resultó difícil por el ruido que nos rodeaba. En su opinión, esto se nos ha hecho tan habitual que lo soportamos bien .
Manuel González, 81 años
Vecino de las inmediaciones del paseo de Extremadura, Manuel cree que no debería haber viviendas a dos metros de la A-5, como ocurre en la calle Villamanín. Los vecinos protestan poco para lo que están sufriendo , apunta. Creo que no han protestado nunca
|