Oviedo, 31/08/06 El humo agita la movidaHosteleros y vecinos temen que la ley antitabaco genere nuevos conflictos porque los clientes de los bares de copas sólo podrán fumar en la calleUn día antes de que se acabe la moratoria dada a los hosteleros para aplicar la ley antitabaco, se siguen planteando nuevos conflictos. Y es que mañana, viernes, será el primer día de vigor de la normativa. Es decir, noche de movida, fin de semana de copas, y no se podrá fumar en los locales. La conclusión es inmediata: a los clientes que salen a beber a la calle se les sumarán ahora los que se ven obligados a hacerlo para fumar. Éste es ahora el temor de los vecinos de las zonas de movida, según confirmaron ayer representantes de varias asociaciones vecinales de zonas «de marcha», teniendo en cuenta que los dueños de los locales de copas, como la mayoría de hosteleros, no han realizado las obras convenientes para habilitar zonas separadas que permitan fumar dentro de sus establecimientos. Los dueños de bares de copas de toda Asturias temen, por su parte, que si los clientes de sus locales se ven obligados a salir a fumar a la calle, se podrían provocar nuevos enfrentamientos con los vecinos por los ruidos. Manuel Álvarez es el portavoz de la Asociación de Afectados por la Movida de Oviedo. Critica la actitud de los hosteleros, «que es la misma que adoptan siempre, como si ellos se encontraran por encima de todas la leyes». Álvarez lo tiene claro: «Si la gente no puede fumar en los bares, lo hará en la calle», con el consecuente perjuicio para los vecinos de las zonas de copas. Las asociaciones vecinales han criticado duramente que la gente salga con sus copas a la calle, y ahora creen que «salir para echar un cigarrillo» servirá como excusa para continuar la fiesta en la calle. Los hosteleros, por su parte, creen que la ley ya les causa bastantes problemas y no quieren que se les responsabilice también de que sus clientes salgan a fumar a la calle. Eduardo Fernández, de la Asociación de Hosteleros del Casco Antiguo de Oviedo, considera que se producirá «una confrontación entre el derecho al descanso de unos y el derecho a fumar de otros». A pesar de ello, recuerda que «en toda Europa se fuma en la calle y no pasa nada». Fernández indica que «mientras sea legal se podrá fumar donde se quiera». Pero apunta que, en este caso, «el problema es responsabilidad de la propia ley, no de los hosteleros, así que no se tienen que cargar los problemas sobre el sector, que es el más perjudicado por la política antitabaco». Ángel Lorenzo, socio del grupo Gavia, propietario de establecimientos como el Bambara, el Boulevar o el Pícaro de Gijón, denunció lo «injusta» que a su entender es la ley antitabaco. «Todavía no hemos tomado ninguna decisión porque el mes de agosto es muy complicado para reunirnos. Pero la ley nos parece injusta. Primero porque un local de 101 metros cuadrados sólo puede destinar 30 para fumadores y uno de 99 destinará todos su espacio a fumadores. Además, en un local nocturno no se pueden colocar puntos de fumadores, como en los aeropuertos. La gente saldrá a la calle, seguro». El problema ya lo ven venir los vecinos de Cimadevilla. El vicepresidente de esta asociación, Ignacio Currás, lo tiene claro: «Lo que ha habido aquí en agosto ha sido espectacular, y somos conscientes de que si no se puede fumar en los locales es probable que se acreciente el problema, porque se acumularán en la calle los que beben y los que fuman. Ya veremos lo que pasa». Los portavoces de los hosteleros en Langreo y Pola de Laviana, Javier Fernández y José Manuel González, respectivamente, sostienen que al final «los clientes se acostumbrarán a no poder fumar». Por el contrario, Tino Fernández, miembro de la asociación de discobares del alto Nalón, criticó una «prohibición que generará pérdidas económicas y ruido por la noche, ya que la gente deberá salir del establecimiento para fumar». El temor de los vecinos en las zonas de movida de las Cuencas es que la gente opte por permanecer en la calle en lugar de entrar en los locales, perjudicando el descanso de los residentes en la zona. Francisco González, presidente de la Asociación de Vecinos de El Entrego, considera que «esta ley no está bien planteada, pero debe ser aceptada y acatada», y opina que seguramente «conllevará que la gente haga más "botellón" y que haya más molestias», y que, además, «se tienda más a estar en la calle durante la noche». Sólo en Avilés parece que está «muy asumido» que no se puede fumar. Los vecinos no temen que el hecho de que se fume en la calle se vaya a traducir en más ruido. «Seguirá como hasta ahora, a menos que comiencen las inspecciones. Los locales que prohibieron fumar perdieron clientes en su momento, pero están recuperándolos», aseguró Arturo Solís, de la Asociación de Vecinos del centro. La ley antitabaco, polémica en sí misma y por su aplicación, aún hará que se eche más humo. Hosteleros y Principado se reúnen hoy para intentar un acercamiento.
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