Bidadosa, 29/05/05 El botellón se apropia de la calleVecinos, comerciantes y hosteleros de Joaquín Gamón denuncian la inseguridad de los fines de semanaMARÍA JOSÉ ATIENZA
Luisa Lucas, copropietaria y profesora de la Auto Escuela San Marcial, muestra la fachada de su negocio. Dos planchas de madera cubren el hueco de los cristales que tendrá que reponer. La autoescuela no es el único establecimiento de la calle Joaquín Gamón que se ha visto afectado por el vandalismo de los fines de semana. Desde hace unos meses, todos los viernes y sábados por la noche esta céntrica calle irunesa se ve invadida por chicos y chicas, la mayoría de ellos menores, que llegan cargados de refrescos y bebidas alcohólicas. Conforme avanzan las horas, el consumo de alcohol y de otras sustancias va haciendo su efecto. El resultado es, en muchos casos, la violencia: patadas contra las puertas de los comercios, cristales rotos, gritos, insultos y peleas. Andrés Silva, el zapatero, ha sufrido en su tienda los efectos del botellón. «He tenido que arreglar la puerta, porque me la han desencajado a patadas y también me han roto el mármol de la entrada. Voy a tener que poner una persiana metálica. Vivo aquí arriba y los sábados no pego ojo. Cada vez que oigo un golpe, pienso que me están destrozando el negocio». Nekane y Amagoia han reparado ya en varias ocasiones distintos desperfectos en Urritz, su establecimiento de moda, ubicado en la esquina de Joaquín Gamón con la calle Aldapeta. Además, muchos lunes se han visto obligadas a limpiar la acera «de vasos, botellas, orines, vomitonas...Ya estamos acostumbradas, aunque la verdad es que a esto no nos acostumbramos nunca». El portal como WC Un vecino de la calle asegura que su comunidad ha tenido que hacer frente a diversos destrozos en el portal del inmueble. «El sábado pasado oí ruidos y decidí bajar yo mismo, porque estamos hartos de llamar a la Policía para que no haga nada», dice. «Cuando bajé, encontré a un chico orinando dentro del portal». Vecinos y comerciantes de la calle Joaquín Gamón piden «más vigilancia policial» durante los fines de semana, aunque no todos confían en que las denuncias verbales u oficiales vayan a obtener la respuesta esperada. «Quejarse no sirve de nada», afirma el responsable del taller mecánico, a quien también le han pateado y abollado la puerta de su establecimiento. «¿Qué van a hacer cuatro policías contra cincuenta jóvenes borrachos como cubas? Tenemos un sistema que no funciona», afirma. «Al chico que rompe un cristal, deberían obligarle a pagarlo o castigarle con trabajos para la comunidad. Entonces, seguro que se comportaría de otra manera. Pero eso no va a pasar». Los propietarios de los bares de Joaquín Gamón están igualmente preocupados. «Fuimos los primeros que advertimos al Ayuntamiento sobre lo que estaba pasando en esta calle, porque estamos hablando de gente muy joven. De eso hace ya varios meses, pero no hemos visto policía patrullando», asegura Aitor Zabaleta, presidente de la Asociación de Hostelería Grupo III. «A nosotros, el botellón no hace más que perjudicarnos. Tenemos que contratar gente para que se quede en la puerta y no deje pasar a los menores, porque si te entra un chaval al bar, le da un subidón y le pasa algo dentro, se te cae el pelo. Estos chicos no compran el alcohol en los bares de Joaquín Gamón. Todo el mundo sabe que ellos vienen con sus bolsas de plástico y beben en la calle, pero también pueden entrar y nos pueden dar problemas». Maite Cruzado, delegada de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento, asegura que tanto la Policía Local como la Ertzaintza están trabajando en la búsqueda de soluciones. «El caso preocupa tanto por los problemas de orden público como por el consumo de alcohol por menores», afirma la concejal. «Ha habido actuaciones de la Policía Local y de la Er-tzaintza. Sabemos que hay un importante número de jóvenes, en muchos casos menores, que se encuentran en la calle consumiendo alcohol y drogas. Hay jóvenes identificados y hay casos de denuncias oficiales contra ellos. Las instrucciones para próximos fines de semana son intensificar la presencia de la Policía Local y espero que de la Ertzaintza». Identificación de menores A partir de la inminente entrada en vigor de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana, la Policía Local dispondrá de un instrumento legal que ampliará su campo de actuación «porque hay un artículo que prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en la calle. La Policía Local que vea a menores consumiendo alcohol o drogas en la calle, podrá identificarlos y trasladar la situación a los padres», añade la concejal. Sin olvidar la labor preventiva que debe hacerse en casa y en los colegios, Maite Cruzado recuerda la prohibición de la venta de alcohol a menores. «Insistimos mucho a los establecimientos en que pidan el DNI, porque aquel que, a pasar de la prohibición, venda alcohol a menores, va a tener el castigo correspondiente».
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