Las Palmas, 28/05/05 «La Ley del Ruido es un auténtico disparate»Ponencia. Francisco Morales participó el pasado viernes en las 2ª Jornadas sobre la Contaminación Acústica organizadas por el Diputado del Común.E.M.C.
-Un profundo desconocimiento del problema por parte de casi todo el mundo pero especialmente de las autoridades que son responsables de ello y tendrían que resolverlo. Pero no solamente de las autoridades sino de mucha más gente. Un tema que se plantea mal es muy difícil que se resuelva. - ¿Qué fórmulas propone resolverlo? - Pues se ve ya casi en el planteamiento. Si la causa es un profundo desconocimiento del tema la solución pasa por estudiarlo. le pongo sólo un par de ejemplos. En la mayor parte de las ciudades, entre ellas supongo que la capital grancanaria, aunque no la conozco demasiado pero no creo que sea distinta al resto, uno d e los principales ruidos los producen las motocicletas. El 51% de los andaluces considera el sonido de las motocicletas como el más molesto que hay. Sin embargo casi todas las ordenanzas y acciones van dirigidas a otro tipo de ruido, principalmente a los locales de ocio nocturno, que prioducen ruido pero bastante menos desde el exterior. Si nos equivocamos de pieza y lo que quiero es cazar perdices pero voy a por los conejos, y al final no cazo nada. Esto es lo que creo que está pasando. - ¿Qué pueden hacer los ciudadanos contra la contaminación acústica? - Quejarse, quejarse y quejarse a través de todos los canales posibles, ante los ayuntamientos, ante el Diputado del Común y ante los tribunales de justicia. Yo les recomiendo también informarse más. Para ello una buena página web es www.ruidos.org. - ¿Es el ruido el problema del siglo XXI? - No, el ruido es el problema de los países a medio civilizar. Eso es un error muy grande. Si miramos Europa, los países más desarrollados económicamente, como Suiza o Suecia, son países extraordinariamente silenciosos. El ruido no tiene por qué ir asociado al progreso técnioco sino más bien al desarrollo desequilibrado, en fases embrionarias. Es decir, ¿dónde hay más ruido que en España? En Egipto. - ¿Qué opina de la normativa actual? ¿Está suficientemente desarrollada? - La normativa actual contra el ruido es un auténtico disparate, completamente disparatada. La tan cacareada Ley del Ruido nacional de finales del año 2003. Creó muchas expectativas porque por fin se regularía esta cuestión. Pero hay dos temas que ni menciona. El más importante de ellos es que no menciona a las víctimas en toda la ley, ni con ese nombre ni con otro. Es decir, para el Ministerio de Medio Ambiente, que debe regular este tema, el ruido es una cosa que llaman eufemísticamente contaminación acústica, que consiste en la producción de determinados decibelios en determinadas circunstancias. Como si eso no tuviera un receptor, un afectado, una víctima. La otra cuestión que ni se menciona es la duración del ruido. Da igual, ante el mismo número de decibelios, que el ruido dure diez minutos que diez horas. La sanción es la misma. - ¿Y respecto a las competencias a ayuntamientos y comunidades autónomas? - Me parece muy bien que tengan competencias la mayor parte de las comunidades autónomas y ayuntamientos pero no soy partidario de unas competencias como éstas, estrictamente centralistas. En esta cuestión se puede contar con el apoyo de regiones y consistorios pero hay que tener mucho cuidado con que el Estado empuje hacia abajo las competencias y hagan los mismo las comunidades autónomas hasta dejar el asunto en manos de los ayuntamientos. Eso no es descentralizar competencias sino más bien tirar balones fuera. - Es lo que está ocurriendo, ¿no? - Efectivamente. Se llega a los ayuntamientos sin dotaciones económicas por esta cuestión y por lo disparatada de la legislación, que exige muchos aparatos de medición que tampoco son tan necesarios porque si nadie hubiera inventado el sonómetro también podríamos saber que un ruido es excesivo. Y en esta legislación no hay delito sin medición, y ésta es muy cara, lo que no pueden permitirse muchos ayuntamientos. Es la pescadilla que se muerde la cola. Una lucha muy sonora Abogado de profesión [Nota de Granada contra el Ruido: Francisco Morales no es abogado sino ingeniero jubilado], Francisco Morales tiene un amplio y significativo curriculum de actuaciones contra la contaminación acústica. Vocal de la junta Directiva de la Plataforma Nacional contra el Ruido (Peacram) y de Juristas contra el Ruido, este granadino también ha llevado esta lucha a su ciudad, a través de Granada contra el Ruido. Una iniciativa ciudadana de la que se han hecho eco otras ciudades que cuentan ya con su propia plataforma, como Albacete, Logroño o la isla de Tenerife. Morales recomienda en Gran Canaria una medida similar o una lucha dirigida desde las asociaciones de vecinos.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |