Málaga, 29/03/05 La norma de ruidos vetará las obras en casa en festivos y domingosESPERANZA CODINASe acabaron los trabajos de manitas en casa los días festivos. El borrador de la ordenanza sobre contaminación acústica, elaborada por el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Málaga, legisla por primera vez sobre las tareas de bricolaje y las reparaciones domésticas. Las prohíbe, por ser ruidosas, entre las 20.00 y las 8.00 de los días laborables; entre las 20.00 y las 9.30 de los sábados; y totalmente, sin excepción alguna de horarios, los domingos y festivos. El incumplimiento de esta obligación se considerará una infracción leve, sancionada con hasta 600 euros de multa.El texto también advierte de que se sancionará todo trabajo de este tipo que se realice "con carácter asiduo", aunque sea en horas permitidas, y cualquier "actividad perturbadora del descanso ajeno", como fiestas, juegos o arrastres de muebles y enseres. En este mismo punto, que el borrador desarrolla en el capítulo 62, se alude también a cantar, gritar o vociferar durante el descanso nocturno y al uso de electrodomésticos "ruidosos" como lavavajillas, lavadoras o aspiradoras. El anteproyecto sobre ruidos, que aún puede sufrir variaciones antes de ser aprobado definitivamente, también se manifiesta sobre las obras de construcción en la calle y reduce dos horas el tiempo autorizado para edificar en la vía pública. Permite los trabajos al aire libre con maquinaria entre las 8.00 y las 20.00 durante los días laborables, frente al horario aún vigente, que consiente prolongar esas obras de edificación hasta las 22.00. Además, el borrador alude explícitamente a restricciones más severas los sábados, día en el que se tolera trabajar sólo a partir de las 9.30 y hasta las 20.00, y los domingos, jornada en la que se prohibirá cualquier trabajo de este tipo en la vía pública. Esta privación también afectará a los días festivos, tal y como sucede con los trabajos caseros. En este capítulo hay excepciones. Excluye de la imposición de este horario las "obras urgentes" y las que atiendan a razones "de necesidad o peligro", aunque siempre deberán estar debidamente justificadas y contar con autorización "expresa" del Ayuntamiento. La maquinaria que se emplee no podrá emitir ruidos superiores a los 90 decibelios medidos a cinco metros de distancia, salvo que, tal y como sucede en el caso anterior, los interesados dispongan de un permiso especial expedido por el Consistorio. Por citar un ejemplo, los expertos estiman que el nivel sonoro de un martillo neumático, muy utilizado en las obras, y de un camión de la basura, es de 110 y 100 decibelios, respectivamente. El ruido que producen estas herramientas es notablemente superior a los niveles permitidos en la ordenanza municipal. Los topes de este texto provisional se mantienen invariables respecto a los actuales, son similares a los del decreto contra la contaminación acústica en Andalucía y, en algunos casos, incumplen la legislación europea sobre la materia. Así, la emisión autorizada de día en las zonas residenciales son de 65 decibelios, frente a los 55 que se permiten durante la noche. Otro ejemplo. El ruido que se produce en una calle peatonal, sin tráfico rodado, oscila entre los 60 y los 65 decibelios, según datos de la empresa especializada Laboratorios Verificadores Medioambientales Cavendish. Estos niveles se han mantenido pese a que la asociación de vecinos del Casco Antiguo solicitó, entre otras cosas, que esas fronteras se redujeran. La responsable de este colectivo, María Dolores Acosta, anunció ayer que alegará, en el periodo de exposición pública del borrador, contra las peticiones no atendidas por el equipo de gobierno local. El anteproyecto de la futura ordenanza municipal veta las actividades de carga y descarga de mercancías, manipulación de cajas y objetos entre las 22.00 y las 8.00, es decir, reduce esta práctica en una hora (actualmente se permite hasta las 7.00). Una de las variaciones más destacadas del texto provisional son las sanciones a los futuros infractores. Las multas oscilarán entre los 600 y los 300.000 euros, según la gravedad de la infracción. Esta última cantidad multiplica por cinco a la más alta prevista en la ordenanza actual, que es de 60.000 euros. No a la bebida nocturna en la callelímite horarioLa ordenanza sobre Ruidos que tramita el Ayuntamiento de Málaga se atreve, por primera vez en la ciudad, a nombrar en un documento oficial y de obligado cumplimiento la palabra botellón. El borrador del texto, que en breve saldrá a exposición pública, prohibirá beber en las vías o espacios públicos de las zonas residenciales. El ejemplo más vivo en Málaga de esta práctica juvenil es la Plaza de la Merced, cuyos vecinos han aplaudido la decisión municipal. Sin embargo, esta restricción se limita a la noche: de 22.00 a 8.00 del día siguiente, según consta en el anteproyecto. Nada dice del resto de la jornada.
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