San Sebastián, 10/01/05 «Hemos tenido que instalar dobles ventanas para dormir»Vecinos de Intxaurrondo y de Irún exigen medidas que reduzcan el ruido que procede de la A-8 y de la N-IF.S.
El ruido ha obligado a muchos residentes a instalar dobles ventanas, «es decir, a realizar un gasto especial en este tipo de protección acústica, todo ello para tener derecho al sueño. En otros casos, han trasladado los dormitorios a los lugares de la casa más alejados de la autopista». El problema se ha agudizado en estos últimos años, debido al aumento del tráfico. En la actualidad, pasan por este tramo más de 100.000 vehículos diarios. «Tenemos que recordar - añade Gómez- que en la época de las protestas más fuertes en el barrio, en torno a los años noventa, la densidad de tráfico rondaba los 60.000 diarios». No se trataba, añade este vecino de la calle Baso Txiki, de la queja puntual de un vecino que no podía dormir. «La Diputación efectuó mediciones en mi vivienda, instalando equipos dentro y fuera de la misma, con un resultado técnico incontestable: los niveles máximos de ruido superaban una barbaridad los mínimos exigibles en la normativa. Recuerdo -subraya Gómez- que llegaban a superar los decibelios que se recogían en las cercanías de los aeropuertos. Los niveles medios rebasaban el índice permitido, tanto durante el día como por la noche, ya que rigen límites distintos según la hora». Cambio de asfaltoLa Diputación se planteó qué medidas poner en práctica para reducir los decibelios. Los técnicos llegaron a la conclusión de que la mayor parte de las molestias no eran producidas por los motores, sino por la fricción de las ruedas con el asfalto. «Por tanto, se cambió el tipo de conglomerado en el tramo de Intxaurrondo y se colocó un tipo de material más poroso, con el fin de que absorbiera el ruido. La sustitución se notó, el nivel de decibelios se redujo, pero aún y todo, no se ha logrado solucionar el problema. Creo que la única medida realmente efectiva sería la colocación de pantallas acústicas».Pantallas en IrúnEl barrio de Dunboa, en Irún, padece el tráfico de la N-I. La Asociación de Vecinos lleva años reivindicando una solución. Ésta parece estar cerca, a tenor de las declaraciones de los responsables forales en las que señalan que la futura ampliación del vial irá acompañada de la instalación de pantallas antirruido.Juanma Gamero, residente en Dunboa, señala que los representantes vecinales están a la espera de reunirse con la Diputación para conocer el proyecto. «En febrero está convocada una asamblea de vecinos y tenemos que explicarles las características de la pantalla, no vaya a ser que ésta tenga una altura desproporcionada». Gamero, cuyas palabras son corroboradas por Txema de los Frailes y Amalia Muiños, presidente y vicepresidente de la Asociación de Vecinos, explica que la instalación de medidas antirruido está más que justificada, debido a las molestias que provoca la N-I en cinco o seis bloques del barrio. «El problema ha ido aumentando al mismo tiempo que crecía el tráfico, especialmente de camiones», señala Gamero.
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