Granada, 20/04/05 Malestar en asociaciones y hosteleros por la reducción de licencias para crucesLa mayoría de las solicitudes no cumplían los requisitos, sobre todo el compromiso de no cederlas a terceros, por lo que se han aprobado sólo 17Juan Enrique GómezEvitar que el día de la Cruz sea el gran 'botellón' de cada año, es el motivo fundamental por el que el Ayuntamiento sólo ha aprobado 17 de las 50 solicitudes de cruces que se habían presentado para la edición de la fiesta de 2005. Por segundo año consecutivo el consistorio decide recortar las concesiones y autorizar sólo aquellas instalaciones que cumplen rigurosamente con todos los requisitos que se habían contemplado en la ordenanza para el Día de la Cruz. Destaca el hecho de haberse concedido sólo una cruz para la totalidad del barrio del Realejo, a instalar en el Campo del Príncipe, aunque ésto es más de lo que querían los vecinos. La Asociación del Realejo había pedido que no se montase ninguna cruz con barra.La medida reductora no ha caído bien entre numerosas asociaciones de vecinos, peñas, comunidades, e incuso colegios que pretendían montar su cruz con barra para hacer el agosto en mayo y cubrir sus necesidades económicas, entre ellos algunos hosteleros, propietarios de bares y restaurantes que montaban la cruz junto a su establecimiento. Las críticas han llovido en el Ayuntamiento, ya que consideran que los requisitos son, en muchos casos, imposibles de cumplir y tener unos beneficios mínimos de la explotación de la cruz. El Ayuntamiento anda por otros caminos, el primero de los requisitos puestos este año es que las cruces sólo pueden concederse a entidades sin ánimo de lucro, lo que echa atrás a una parte importante de las solicitudes. Otro de los requisitos imposibles de cumplir según los aspirantes a tener cruz, es el de mantener vigilancia privada durante todo el horario de apertura de las instalaciones, con vigilantes de seguridad contratados expresamente para ello. El coste de este servicio se dispara en días festivos y en horarios nocturnos. Tampoco pueden garantizar el cumplimiento de dotar las cruces de aseos, ya que no valen los servicios del bar de la esquina, sino que tienen que ser aseos químicos o expresamente dedicados a los clientes de la cruz-barra en cuestión. Los aspirantes tenían que presentar también proyectos detallados de la instalación, con superficie a ocupar, decoración de la cruz, drenajes, cocinas, espacios para almacenaje y un largo etcétera de detalles técnicos. Un problema fundamental ha sido que no se puede traspasar la licencia a terceros, lo que significa que quien obtiene el permiso tiene que explotar la barra, no 'venderla' a otros con ánimo de lucro. RepartoEl Ayuntamiento ha optado por la política de dotar a cada zona tradicional de una cruz, pero sin que exista concentración de cruces en ningún lugar de la capital. El caso más llamativo es el de la plaza de Gracia, donde siempre se habían montado cuatro instalaciones. Este año se han concedido sólo dos. Algo similar ha ocurrido con Plaza Nueva. Se permite sólo una en este lugar, aunque se concede otra más en la placeta de Santa Ana, junto a Plaza Nueva. Donde existe una mayor concentración de cruces es en los barrios del Sagrario-Centro, Santa Paula, y el Albaicín. En el primero de ellos hay una junto a la Catedral, otra en Romanilla y una tercera en San Agustín.
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