Mérida, 18/04/05 El segundo año de la puesta en marcha de la Ley Antibotellón se salda con seis denunciasLa Policía Local recibió el pasado año 113 llamadas vecinales procedentes de distintos sitios de la ciudad El recinto ferial aglutina cada fin de semana a unos 2.000 jóvenes y los espacios alternativos al botellón van desapareciendo, según indican fuentes policialesMerche EspinosaEl segundo año de aplicación de la Ley Antibotellón, aprobada en la Asamblea de Extremadura el 13 de marzo del 2003, arroja en la capital autonómica unos excelentes resultados desde el punto de vista policial. Así, según ha informado José Ruda, Intendente Mayor de la Policía Local, tan sólo se han interpuesto seis denuncias derivadas de la mencionada ley, denominada de Convivencia y Ocio de Extremadura.Según añade Ruda, dichas denuncias se efectuaron en junio del pasado año a un grupo de jóvenes que hicieron un 'botellón' en la vía pública, hecho penalizado. Así, tras la llamada de los vecinos agentes de la Policía Local se personaron en el lugar y procedieron a coger la afiliación y los nombres de los jóvenes, todos integrantes del mismo grupo de amigos. Según se establece en el artículo 15 de la Ley 2/2003 de 'Ocio y Convivencia', a cada una de estas personas se les impuso un sanción que ascendía a 300 euros. «Se les sanciona sólo por consumir bebidas alcohólicas en la vía pública. Excepto en época de feria y en las fiestas locales que se establezca, el resto de los días está prohibido beber alcohol en cualquier vía pública», añade el Intendente Mayor. A su entender, la puesta en marcha de la ley Antibotellón supone una excelente herramienta de trabajo para los efectivos policiales y, sobre todo, para los jóvenes, a quienes se les «va reeducando» en cuanto a la percepción que tienen de aquellos lugares en los que está permitido llevar a cabo los ' botellones' . «La ley la valoro muy positivamente porque los ciudadanos que van al botellón lo asimilan perfectamente. Cuando la Policía Local interviene en algún incidente no oponen ninguna resistencia. Eso sí, en caso de abuso se denuncia», añade. Quejas vecinalesPese a que el número de denuncias derivadas del consumo de alcohol en la vía pública no es muy significativo, las quejas vecinales por la práctica del 'botellón' siguen disparándose.Así, el pasado año la Policía Local recibió 113 llamadas vecinales, denunciando la presencia de grupos de jóvenes haciendo 'botellones' . En lo que va de año tan sólo se han atendido las quejas de 17 llamadas telefónicas. En este sentido, José Ruda explica que muchas de estas llamadas hacen referencia a las quejas derivadas por la presencia de grupos de jóvenes que se reúnen en vías cercanas a sus hogares. «Estas quejas no son siempre de personas haciendo 'botellones' . Simplemente pueden ser jóvenes que están reunidos comiendo pipas», agrega Ruda. En el momento que la Policía Local recibe una de estas llamadas, cuenta el Intendente Mayor, se desplaza al lugar una patrulla policial que comprueba sí efectivamente se trata de un 'botellón' . En caso afirmativo, continúa, se identifica a los jóvenes y se les invitan a que abandonen la vía. Espacios alternativosJosé Ruda también señala que el consumo de alcohol en espacios alternativos al recinto ferial, tales como la zona centro o la República Argentina, está disminuyendo considerablemente.«Los jóvenes son conscientes de la aplicación de esta ley. Sí se dejase hacer 'botellón' en estos espacios se crearía un precedente que no es viable», alega. Además, a su opinión, es muy importante destacar la enorme colaboración que prestan los jóvenes con los efectivos policiales a la hora de atajar las órdenes. Así, según cálculos policiales, durante los fines de semana, con mayor afluencia en época estival, se pueden llegar a congregar en el ferial alrededor de 2.000 personas, procedentes de Mérida y su comarca. La mayoría de ellas, añade el Intendente Mayor, no incumplen las normas, aunque los incidentes más comunes en este espacio se producen a consecuencia de la conducción temeraria de algunos jóvenes, «quienes derrapan su vehículo a la salida y la llegada», agrega Ruda. De esta forma, cada fin de semana una patrulla policial se encarga de vigilar las zonas alternativas del 'botellón' , mientras que una o dos patrullas, dependiendo de los recursos humanos disponibles y los incidentes que ocurran cada noche, se encargan de vigilar las dependencias del ferial. Además, estos días la Policía Local también incrementa el número de controles en los ciclomotores.
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