Barcelona, 24/01/04 Medidas de choque para pacificar un distrito de ocioGràcia no podrá abrir más bares y restaurantes durante un añoEl distrito suspende licencias en toda la zona situada bajo la Travessera de DaltFrenar ruidos y aglomeraciones es una de las prioridades del nuevo mandatoPatricia CastánEl distrito de Gràcia, por debajo de Travessera de Dalt, no podrá abrir ningún nuevo local de pública concurrencia desde el próximo 3 de marzo y durante al menos un año. La drástica medida pretende frenar las aglomeraciones y ruidos que conllevan algunos bares y restaurantes y que alteran la calidad de vida del vecindario, según los responsables municipales.La iniciativa promovida por el concejal Ricard Martínez (ERC) llega tras varias reuniones del recientemente creado Fòrum del Silenci, que aglutina a representantes de todas las partes implicadas, y busca mejorar la convivencia entre ocio y descanso. Tras analizar la evolución del ocio y de los locales de pública concurrencia, el ayuntamiento ha llegado a la conclusión de que la tradición festiva del distrito no es la responsable de los problemas de ruidos y la masificación en algunas zonas. Plan de actuaciónSegún explicó ayer Martínez en el marco de la presentación de las líneas generales del Plan de Actuación de Distrito, que se aprobará en marzo, sólo 13 de los 200 actos celebrados en plazas y calles del distrito durante el 2003 fueron nocturnos. Por contra, los atascos al caer la noche, los párkings llenos y las aglomeraciones obedecen básicamente a locales de ocio o restaurantes que hacen incluso cuatro turnos de cena.El concejal es consciente de que hay "excesivas licencias" pero no quiere pasar por alto los muchos empleos y la economía que impulsan los 800 locales de pública concurrencia. Por ese motivo, descarta reducir licencias o evitar traspasos. Sin embargo, ha decidido cortar el grifo a cualquier nueva iniciativa. Expansión del ocioEl plan viene a ser una segunda parte de las medidas impuestas hace un par de años, cuando se frenó la concesión de licencias en la zona más céntrica de la antigua vila, y en sus calles estrella en ocio y servicios. A consecuencia de la prohibición, muchos empresarios optaron por iniciar negocios de este tipo en la zona más perimetral, hasta el punto de extender aún más los problemas de ruido y saturación, detalló Martínez.Desde el 3 de marzo se suspenderá cautelarmente la concesión de licencias en la mitad sur de Gràcia, por debajo de la Travessera de Dalt, que es la zona que reúne a la mayoría de la población del distrito. Entre dicha calle, Còrsega, Rosselló y Sardenya la oferta actual se mantendrá como mínimo estable durante un año. En ese plazo, el distrito espera tener listo un nuevo plan de usos que regule las condiciones y ubicaciones de futuras aperturas. Otro foco que atrae a la ciudadanía a Gràcia es la fiesta mayor del distrito. El concejal pedirá que sea considerada "fiesta de verano de Barcelona", y que el ayuntamiento destine más recursos y presupuestos a tal efecto, a la vista de la repercusión que tiene en toda la ciudad.
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