Ruidos.org: la lucha contra el ruido
Índice de noticias sobre el ruido
Noticias de este mesNoticias del último mes

Motril, 16/5/2001

Por orden del señor alcalde...

El primer edil motrileño, Luis Rubiales, insta en un bando a sus vecinos a mantener una ciudad limpia y agradable

M. P. Motril
Multas
  • Perros: Obligación de identificarlos mediante microchip.
  • Basuras y excrementos: Hasta 30.000 pesetas.
  • Ruidos: Hasta un millón.

Érase una vez una ciudad, «vergel sin par, envidia de foráneos, paraíso soñado donde encuentran consuelo las tribulaciones de nuestros cotidianos aconteceres», cuyo alcalde, durante un paseo, se puso a pensar en lo que todos ganarían si los ciudadanos se concienciaran de la importancia de disponer de unas calles agradables, limpias, donde vivir se convirtiera en un ejercicio placentero. El alcalde sustentaba su convicción en el hecho inextricable de que cuando contemplamos por primera vez un paisaje formamos una opinión «que suele ser duradera y que a veces cuesta trabajo y tiempo cambiar». Siguió caminando y se cuestionó cómo era posible que por culpa de la descortesía y poca diligencia de los menos, pasaran por descorteses y poco diligentes los más.

No cabía en su cabeza que tratandose de una ciudad «acogedora y cordial, amable para la vida de los propios y de quienes de fuera la visitaban; con unas gentes cubiertas de acrisolada bonhomía, honradas y denodadas en el trabajo» pudiera en ocasiones dar la imagen contraria en cuestión de desafueros. De repente un ensordecedor tubo de escape le obligó a acordarse de aquellos que «obviando las más elementales normas de convivencia someten al arbitrario capricho de sus inclinaciones ruidosas a las buenas gentes, que han de padecer el suplicio de músicas intempestivas o de rugientes motores».

Pasó junto a un contenedor y reparó en aquellos que «saltándose a la torera las normas depositan basura en lugares y horas que no son adecuados». En ello estaba cuando la repentina 'ternura' del piso bajo sus pies, hizo que por su cabeza también pasaran quienes siendo poseedores de perros «lo cual dice bien a las claras sus nobles impulsos» no se dan cuenta del mal ejemplo que producen y del lastimoso aspecto que causan por no cuidar que las naturales necesidades fisiológicas de los canes, sean inmediatamente limpiadas y depositadas en contenedores de basura.

Por tal razón, nada más llegar a la casa -Consistorial-, tomó lápiz y papel y dictó un bando por la limpieza. Y colorín colorado...

Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org