Valencia, 28/6/2000 Seis municipios de interior superan el nivel de ruido ambiental recomendado por la UERequena, Utiel, Cheste, Chiva, Buñol y Ayora no tienen una ordenanza específica de ruidosEl catastro sónico municipal que ha elaborado la Diputación de Valencia en las poblaciones cabecera de núcleos urbanos de más de 10.000 habitantes ha desvelado que Requena, Utiel, Cheste, Chiva, Buñol y Ayora sobrepasan los niveles de emisión de ruido aconsejados por la Unión Europea. La redacción de ordenanzas municipales y la implantación de controles de ruidos en las ITV son algunas soluciones apuntadas, que la mayoría de ayuntamientos, incluidos los de las comarcas de interior, aún no han aplicado.H.GARCÍA/M.A.PALLÁS .Requena/buñol Las vías principales de las seis poblaciones más importantes de las comarcas Requena-Utiel, La Hoya de Buñol y El Valle de Ayora se encuentran por encima de los niveles de ruido ambiental aconsejados por la Unión Europea, que sitúa en 65 decibelios el nivel de ruido aconsejable durante el día y en 50 dBA para las horas nocturnas. Con la excepción de Cheste, que, según su alcaldesa, Sagrario Sánchez, cuenta con una ordenanza medioambiental que incluye los límites al ruido provocado sobre todo por las motocicletas, ninguno de los municipios de más de 10.000 habitantes de las comarcas de interior -Chiva, Buñol, Ayora, Requena y Utiel- dispone de una reglamentación específica para controlar un problema que aumenta en la misma proporción que el parque de vehículos y que es considerado por la UE el quinto de los problemas medioambientales del planeta. Carlos Zahonero, concejal de Medio Ambiente de Requena, aseguró que el ayuntamiento todavía no ha acometido la redacción de una ordenanza municipal para el problema del ruido porque están trabajando en la aplicación de la Agenda 21, que exige la fusión en una sola ordenanza de todas las normas medioambientales de los ayuntamientos. Reconoció que en Requena las molestias derivadas del ruido son más acusadas en las vías más estrechas, donde se concentra gran volumen de coches, y añadió que «es complicado bajar los niveles de contaminación porque tendríamos que cambiar el planeamiento urbanístico de la ciudad». En Utiel, donde el nivel de ruido en algunas de sus calles -Antonio Maura, Héroes del Tollo y Camino- alcanza los 73 decibelios, todavía no han redactado una ordenanza para controlar el problema ni se prevé hacerlo a corto plazo, según informaron fuentes municipales. El pleno de Ayora debatió recientemente la aplicación de una ordenanza sobre ruidos que, finalmente, no salió adelante por la oposición de IU y PP, que la consideraron demasiado genérica. El alcalde de Ayora, Jesús Moreno, lamentó que la propuesta no se aprobara ya que consideró «grave» el problema del ruido en Ayora. Según declaró Moreno, además de los locales de ocio que generan continuas quejas entre los vecinos porque algunos incumplen las medidas de aislamiento acústico preceptivas, las industrias textiles instaladas en el casco urbano provocan constantes molestias a los ciudadanos. El alcalde aseguró que retomarían el tema tras el verano. En Chiva, donde los vecinos de las urbanizaciones próximas al circuito de velocidad reclaman desde hace meses una solución al problema del ruido, el alcalde, Joaquín Salvo, manifestó que tienen previsto trabajar estos meses de verano en la redacción de la ordenanza medioambiental «para empezar a adaptarnos a los requisitos contenidos en la Agenda 21». Sin embargo, Salvo reconoció que hasta la fecha ni el pueblo ni las urbanizaciones poseen ningún tipo de normativa sobre la posible contaminación acústica, «más allá de la que emiten instituciones superiores». En cambio, en Buñol, su alcaldesa Minerva Gómez, publicó recientemente un bando con el que se pretende «corregir las alteraciones que se producen en las condiciones de habitabilidad y calidad de vida, sobre todo en lo relacionado con los ruidos producidos al no acatar las características técnicas que el vehículo debe cumplir», según consta en el edicto. Catastro sónico La Diputación de Valencia elaboró el año pasado el mapa sónico de 45 municipios valencianos, donde se procedió a la medición del ruido en las arterias principales y en las zonas de ocio -pubes y discotecas-. Los resultados, que se suman al catastro sónico realizado anteriormente en las grandes ciudades, se remitieron, junto a una serie de recomendaciones urbanísticas y técnicas, a los ayuntamientos para que sirvieran de base en las normativas municipales que diputación y UE instan a desarrollar. En su estudio, la diputación aconseja a los ayuntamientos que reorganicen el tráfico y se creen cinturones de ronda para reducir el paso de vehículos por las calles más céntricas. Del mismo modo, recomiendan que la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) incorpore en sus revisiones un control de ruidos. Además de las molestias, la emisión continuada de niveles de 75 o más decibelios provoca, según estudios médicos, efectos perniciosos en la salud.
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