A Coruña, 24/02/08 La ley `antibotellón´ de la Xunta obliga al Concello a endurecer su ordenanzaEl Gobierno local, a pesar de tener que modificar la normativa que preveía aplicar, asegura que la intervención autonómica le otorga mayor capacidad para actuarPablo LópezLa normativa antibotellón que prepara la Xunta, recogida en la futura ley de drogas, obligará al Ayuntamiento a endurecer su ordenanza para regular el consumo de alcohol en la calle, que todavía no ha sido aprobada. El Gobierno local reconoció ayer que la legislación autonómica, que prohibirá el consumo de alcohol en la vía pública y, de forma explícita, el botellón, y que únicamente planteará la posibilidad de que los concellos lo permitan en casos puntuales y debidamente justificados, provocará modificaciones en la ordenanza municipal para que recoja esos preceptos. La norma local no prohíbe expresamente el botellón y sólo impide la ingesta de bebidas alcohólicas en la calle de 23.00 a 07.00 horas cuando moleste a los vecinos. "El Gobierno municipal tiene en estos momentos abierto un proceso para la redacción de una ordenanza sobre convivencia ciudadana, de tal forma que incluirá todos aquellos conceptos que pueda introducir la Xunta", informó el Ayuntamiento en un comunicado. El Concello expuso también su satisfacción por contar con una ley "de rango superior", que espera que sirva para aumentar su capacidad de actuación. "Hasta el momento existía un cierto vacío normativo, tanto a nivel estatal como autonómico, lo que incidía de forma decisiva en la capacidad ordenativa y normativa de los municipios", explica el comunicado. El Ayuntamiento recordó que la ley autonómica respeta la autonomía de los Gobiernos locales, a los que reserva el derecho de autorizar determinadas concentraciones en las que se consuma alcohol. El Ejecutivo municipal afirmó que la norma de la Xunta tiene su origen en las reivindicaciones de los alcaldes de las ciudades. "En una reunión mantenida en Santiago, los regidores ya habían mostrado la necesidad de contar con la implicación del Gobierno autonómico en la regulación del correcto uso ciudadano de los espacios públicos", comentaron fuentes municipales en la nota. DiferenciasEl Concello, a través de la ordenanza, pretendía combatir únicamente el consumo de alcohol en la calle desde las 23.00 hasta las 07.00 horas y sólo preveía la prohibición en aquellos casos en los que las concentraciones alteraran la "convivencia ciudadana". La legislación de la Xunta resulta más restrictiva, al no incluir ningún tipo de aclaración horaria o circunstancial como complemento de la prohibición. El único matiz previsto por el Gobierno autonómico, con la finalidad de no poner en peligro tradiciones como las fiestas de los barrios o las celebraciones gastronómicas, es la aclaración de que los ayuntamientos podrán autorizar el consumo de alcohol en la vía pública en casos excepcionales. El Gobierno local, que en ningún momento reconoció haber cometido un error al redactar una ordenanza demasiado benevolente que tendrá que ser modificada antes de su aprobación, señaló que la noticia demuestra que el alcalde tenía razón al afirmar que el Ayuntamiento carece de la potestad suficiente para erradicar el botellón sin la intervención de la administración autonómica. "Cabe recordar al respecto que la acción municipal se encuentra limitada por la legislación de rango superior", concluye el comunicado, en un claro afán por justificar el fracaso de Javier Losada y de su equipo de gobierno para satisfacer las demandas de los vecinos afectados por el fenómeno.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |