A Coruña, 07/02/08 Vecinos y hosteleros intentan pactar alegaciones a la norma del `botellón´La agrupación Salvador de Madariaga avanza que pedirá cambios en la ordenanza, algo a lo que renuncian la Plataforma Antibotellón y las asociaciones de Ciudad Vieja y HumorAna Rodríguez
Aunque por naturaleza enfrentados en temas como la movida en el Orzán, empresarios y ciudadanos tienen un enemigo común: el consumo de alcohol en la calle, que no prohíbe expresamente la norma aprobada por el Concello. Representantes de ambos colectivos se sentarán en los próximos días en la misma mesa para negociar las medidas que podrían tomar en conjunto como partes implicadas en el fenómeno del botellón. Antes de que se acabe febrero, el Concello cerrará el plazo para presentar alegaciones a la norma, a la que dio luz verde el pleno municipal del pasado 15 de enero. La norma veta, entre otras cuestiones, la venta de alcohol entre las 23.00 y las 07.00, además de prohibir las concentraciones que "alteren la normal convivencia ciudadana". La federación vecinal Salvador de Madariaga ya manifestó que exigirá al Ayuntamiento que impida beber en la vía pública, al igual que el texto de reclamación ya elaborado por la asociación Plaza de San Pablo-Paseo de los Puentes-Ciudad Jardín. Esta es, para la agrupación, "la única fórmula que evitará las concentraciones masivas en la calle que perjudican a los vecinos". Similar es la exigencia de la federación Salvador de Madariaga, postura que ya adelantó a la concejala de Asuntos Sociales, Silvia Longueira. El ente agrupa a dos de las asociaciones afectadas por el botellón: la de La Marina y el Ensanche, en la que se engloban algunos de los perjudicados por las concentraciones en la plaza del Humor. Sin embargo, tanto la Plataforma Antibotellón, como los colectivos de la Ciudad Vieja y la plaza del Humor han decidido no solicitar modificaciones de la nueva ordenanza municipal, al considerar que el problema no está en su contenido, sino en la voluntad de aplicarla, algo de lo que desconfían. Por su parte, la Asociación Provincial de Hosteleros opina que las molestias causadas por el ocio nocturno no están dentro de sus locales, sino en los jóvenes que beben en la calle. El colectivo presentará alegaciones, independientemente del acuerdo al que pueda llegar con los vecinos afectados por el botellón. Además, algunos de sus asociados han iniciado una campaña para que los clientes no puedan salir de los locales con sus bebidas en la mano. Recientemente, firmaron también con el Concello y la Federación Española de Bebidas Espirituosas un convenio para promover la ingesta responsable de alcohol y controlar la calidad de las consumiciones que se sirven en los establecimientos de la ciudad. Por otra parte, el presidente de la asociación, Héctor Cañete, anunció que recurrirá ante el tribunal Contencioso-Administrativo el texto municipal que prohíbe la apertura de nuevos locales de ocio en una veintena de calles del Orzán, consideradas Zonas Acústicas Saturadas.
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