Cuenca, 20/04/08 El tráfico provoca ruido por encima de la legalidad a 42.000 vecinos de la CuencaEl Ensanche (33% de sus vecinos) y Noáin (31%), los núcleos más afectados
|
|
DATOS
Ruido en Viviendas. El 26% de los hogares españoles sufren ruido producido por los vecinos o procedentes de la calle, según la encuesta de Condiciones de Vida 2007 publicada por el INE.
|
Dichos datos se calculan como el promedio de las 24 horas del día, por lo que en distintos momentos, sobre todo de noche, las mediciones pueden variar sensiblemente. Sobre una población de 280.000 personas, se estima entonces que el 15% de los ciudadanos de la Cuenca sufren el ruido del tráfico más allá de los umbrales legales. Así se desprende de los mapas estratégicos de ruido en la aglomeración de la Comarca de Pamplona que esta semana ha difundido el departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, dirigido por Begoña Sanzberro.
El detalle de dicho estudio permite establecer cuántas personas están afectadas por el ruido en cada barrio de Pamplona y en cada municipio de la comarca. De este modo, se observa que la población más afectada por el ruido que provoca el tráfico rodado es Noáin, donde el 31% de sus habitantes vive diariamente con sonidos por encima de los 65 decibelios, provocados principalmente por la AP-15 (autopista a Tafalla) y el entronque de la A-21 (Autovía del Pirineo).
A bastante distancia se encuentran Berriozar y Ezcabarte, ambos con un 18% de sus habitantes afectados. Mientras que en Berriozar son 1.480 personas las perjudicadas (sobre todo por la AP-15 en su salida hacia San Sebastián, pero también por la avenida de Guipúzcoa que atraviesa el municipio), en Ezcabarte ese mismo porcentaje del 18% apenas supone 30 personas, presumiblemente vecinos de Arre en el entronque entre la N-121 y la Ronda Norte.
En cuarto lugar se encuentra Pamplona, que según el concepto Lden (promedio de ruido en las 24 horas del día) cuenta con un 17% de sus vecinos expuestos a ruidos de tráfico por encima de lo legal, lo que supone 32.333 personas. Como es lógico, el caso de la capital es peculiar, ya que las diferencias entre barrios son muy notables. Así, destaca el Segundo Ensanche, con un 33% de vecinos afectados por la influencia de las avenidas de Baja Navarra y Zaragoza, y también de la calle Amaya (en total, 6.772 personas). Se trata de un porcentaje mayor incluso que el de Noáin.
También sufre de forma especial el vecindario de la Milagrosa, con un 24% de ciudadanos soportando más de 65 decibelios por culpa del tráfico. También en este caso el mapa apunta a la avenida de Zaragoza como la principal causante, seguida de las calles Tajonar, Sangüesa y Sadar. los demás barrios También por encima del 17% de media que se calcula para el conjunto de Pamplona se encuentran otros barrios como el Primer Ensanche, con un 22% de sus vecinos expuestos a más ruido por tráfico del legal; Azpilagaña (22%), Ermitagaña e Iturrama (ambos con el 21%), San Juan y Mendebaldea (20%).
En definitiva, se aprecia de modo general que la meseta sufre más las molestias del tráfico que los barrios del valle del Arga (San Jorge con un 11%, Rochapea, 10%; y Chantrea, 6%) u otros periféricos (Mendillorri con un 14% y Etxabakoitz con un 12%). Existe una excepción muy llamativa, la del Casco Antiguo, donde sólo 159 vecinos (poco más del 1%) padecen más de 65 decibelios por el tráfico. Los motivos son su peatonalización y la inexistencia de grandes viales por su interior (sólo la bajada de Labrit y la zona de la plaza de Recoletas soportan un tráfico significativo).
A modo de resumen para el conjunto de la capital navarra, puede señalarse que los viales que más ruido generan, al margen de los ya mencionados, son las avenidas de Navarra, Pío XII, Bayona, Ejército, Sancho el Fuerte y Yanguas y Miranda, así como calles de menor rango como La Rioja, Irunlarrea, Monasterio de Irache, Iturrama, Río Arga (Rochapea) y la cuesta de la Reina. Continuando con el resto de la Cuenca de Pamplona, los demás municipios ya sufren la incidencia del tráfico por debajo de la media comarcal (15%).
Así, Aranguren presenta un 14% (Ronda Este al paso por Mutilva); Burlada y Villava mantienen a un 10% de vecinos soportando más de 65 decibelios; mientras que Barañáin, Egüés y Huarte se quedan en el 8%. Entre los municipios más importantes destacan, por su buena salud sonora, Ansoáin (sólo un 5%, pese a la cercanía de la Ronda Norte) y Zizur Mayor, que soporta la Autovía de Estella por medio de la localidad pero sólo cuenta con un 4% de afectados entre sus vecinos.
Como era de prever por su ubicación, hay municipios donde el ruido del tráfico casi nunca supone un problema, como Esteribar, Galar y Orkoien.
La preeminencia del tráfico rodado como causante casi único de la superación del umbral legal de ruido sorprende más todavía si se repara en que los nuevos estudios del Gobierno foral no detectan casi ningún problema en el caso de los tráficos ferroviario y aéreo. Tampoco se aprecian anomalías derivadas de la industria. Sólo en el caso de mediciones nocturnas aparecen 65 personas afectadas por el ruido del tren más allá de los 55 decibelios (máximo legal nocturno).
Se trata, en concreto, de 25 vecinos de Berriozar, 19 de Pamplona y 10 de Galar, municipio casi exento de ruido por tráfico pero muy afectado por el paso del ferrocarril a escasos metros de Esquíroz, por ejemplo. Otras 10 personas se ven afectadas en Noáin y una en Berrioplano (Loza). El tráfico aéreo, pese a la cercanía del aeropuerto a Noáin y de las rutas de los aviones a barrios como Azpilagaña, no supera los 55 decibelios en ningún núcleo poblado de la Cuenca. Cabe recordar que, por el día, el límite máximo por normativa es de 65 decibelios, que baja a 55 durante la noche.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org