Extremadura, 28/10/07 El 30% de la población urbana sufre niveles de ruido que superan la nueva legislaciónEl Real Decreto aparecido esta semana establece la «calidad acústica» en los 65 decibelios durante el día. Tres de cada diez extremeños que cambian de casa, lo hacen para tener menos ruido en su entornoPABLO CALVO
Esos 65 decibelios están referidos al horario diurno, mientras para el nocturno (ocho horas) se establecen unos índices de ruido de 55 en las zonas residenciales. El Reglamento sostiene que «de superarse el índice acústico, las autoridades competentes están obligadas a aplicar medidas tendentes a evitarlo». Esos valores de referencia mencionados coinciden, para el día, con los contemplados por la normativa autonómica, que en 1997 ya fijó en 60 decibelios el ruido «admisible» y en 66 el nivel a partir del cual se puede hablar de contaminación acústica «intolerable».
Ciudades ruidosasEn general, las tres principales ciudades extremeñas son ruidosas y superan de promedio lo que contempla el Real Decreto que ha desarrollado esta semana la Ley del Ruido española. Así, Badajoz promedia una contaminación acústica de 67,8 decibelios; Cáceres, 66,8; y Mérida, 65,1 , por lo que estaría en el límite que fija también la OCDE. Los estudios del Laboratorio de Acústica reconocen al mismo tiempo que el ciudadano está acostumbrado a esos índices de ruido. «No parece alterar especialmente su vida diaria y las medias que adopta para combatirlo suelen ser escasas», se concluye en la Encuesta sobre ruido urbano en Extremadura. «El 30%», explica a este diario el director del Laboratorio, Juan Miguel Barrigón, «cierra las ventanas, aunque convendría saber cuántas personas ni siquiera las abren. Al 10%, además, el ruido de las motos les provoca irritabilidad», subraya. El que los extremeños no se sientan especialmente perjudicados por la contaminación acústica, muy por encima de las recomendaciones (55 decibelios) de la Organización Mundial de la Salud, no quiere decir que no perciban el ruido. Por eso, el 40% de la población extremeña consultada en estos estudios reconoce estar «poco o nada» satisfecha con el ruido diurno que tiene que soportar en su hogar, y un tercio también preferiría tener menos ruido por la noche. Lo que más molestan son las motos, a dos tercios de la población, seguido de las obras (46%) y el tráfico de automóviles (41%). Los perjuicios más frecuentes que ocasionan en la persona es desvelar su sueño nocturno (14%). No obstante, está demostrado que las zonas con mayor nivel de ruido provocan en el ciudadano mayores dosis de irritabilidad. De este modo, es fácil comprender que tres de cada 10 extremeños que cambian de domicilio, según los estudios de Acústica, lo hacen para residir en una zona con menos ruido. En cambio, no se trata de uno de los factores que más influyen en la persona a la hora de buscar casa. Por delante se sitúan otros criterios como las zonas infantiles o lo bien comunicada que esté. Asimismo, 23% de los ciudadanos, casi uno de cada cuatro, posee un «bajo o nulo grado de satisfacción» con el aislamiento de su viviendas, aspecto que intentará remediar el nuevo 'Documento básico de protección frente al ruido', aprobado por el Gobierno central al mismo tiempo que el reglamento de la Ley del Ruido.
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