La Voz de Galicia Ruidos.org: la lucha contra el ruido
Índice de noticias sobre el ruido
Noticias de este mesNoticias del último mes

La Coruña, 18/03/07
LORENZO MARTÍN-RETORTILLO BAQUER , PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PROFESORES DE DERECHO ADMINISTRATIVO

El ruido por fin hace ruido

¿QUIÉN lo diría? Todo el mundo sabía que España era un país muy ruidoso menos, al parecer, los que tenían que saberlo. Sufrimientos inconmensurables de tantas personas, llamadas, avisos, reclamaciones, denuncias, artículos en la prensa, comentarios en tertulias, y nada oían, sin embargo, las autoridades responsables del ruido: aquéllas a quienes el Estado encomienda defender el sosiego ciudadano y les da los medios para ello.

Rectifico, no todas, pues sí hubo esforzados que algo hicieron y consiguieron; sí se elaboraron ordenanzas, sí se declararon zonas saturadas, pero esto fue excepcional y, sobre todo, salvo casos muy contados, no se impidió que el ruido urbano, por tomar una muestra de entre las varias posibles, ese ruido evitable e inútil de nuestras ciudades y pueblos, campara a sus anchas, a cualquier hora del día o de la noche, causando enormes sacrificios y molestias. La democracia no es como el rayo, un fenómeno súbito, sino que sólo se adquiere tras muchos empeños con esfuerzos enormes y con tiempo.

Y han abundado los regidores municipales con escasa sensibilidad democrática que, incumpliendo la ley, sacrificaban a los pacíficos vecinos en su cotidiano acaecer, prefiriendo los fulgores y el oropel del esplendor económico de una muy consistente industria del ocio, amparándose en la resbaladiza apariencia de no presentarse como represores, de que no los tildaran de poco modernos, acaso simplemente por no complicarse la vida, o acudiendo a planteamientos peregrinos, del orden de, «si nos ponemos duros con los locales de aquí, se irán a los del pueblo de al lado».

Hay que añadir que junto al clamor de los ciudadanos afectados, desde hace unos veinte años iban siendo insistentes las voces de los juristas manifestándose en la literatura especializada y ofreciendo argumentos de Derecho contra los desmanes del ruido. ¡Pero nadie hay más sordo que el que no quiere oír! Apenas reacción, al menos a simple vista. De pronto, el panorama ha cambiado radicalmente: no es que la contaminación acústica haya desaparecido pero, al menos, ahora el ruido se oye: el ruido hace ruido. Se sabe lo que pasa, y todo el mundo habla de ello preocupado. Es patético en la España actual que, con demasiada frecuencia, no funcionen los resortes normales, los límites y contenciones naturales, la prudencia en el ejercicio de la autoridad, y para que las cosas marchen bien haya que llegar hasta el límite de tener que pedir justicia a los tribunales.

Es, incluso, un síntoma de fracaso de nuestra sociedad el que, en ocasiones, no quede más remedio que llegar hasta la vía penal. Pero no hay mal que cien años dure: el tesón y la constancia de unos cuantos esforzados han propiciado que las cosas comiencen a cambiar.

Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org