Valencia, 31/01/07
La zona de Woody sobrepasa el límite de ruido pese a la reducción de horarios
Los hosteleros dicen que las mediciones no son definitivas y que hay que esperar a febrero
La zona de ocio de Woody sigue superando los niveles de ruido permitidos pese a que a principios de enero se aplicaron restricciones horarias tras entrar en vigor la declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) Los hosteleros afirman que las mediciones actuales no son definitivas porque no ha pasado el tiempo mínimo
C. FERNÁNDEZ
La zona de Woody sigue superando los niveles acústicos hasta las 2 de la madrugada, a pesar de que a primeros de enero se realizaron restricciones horarias tras poner en marcha la declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS).
Estos datos se dieron a conocer ayer en la comisión del ocio donde acudieron vecinos, hosteleros, el equipo de gobierno y la oposición.
"Hasta las dos de la madrugada se superan los 65 decibelios, pero a partir de esa hora desciende aunque el ruido ambiental se mantiene en la calle Almela y Vives", explicó ayer el concejal de Actividades, Vicente Igual.
Estas mediciones, sin embargo, no son definitivas puesto que no han transcurrido los 35 días hábiles tras la puesta en marcha de la declaración de ZAS.
Los hosteleros pretendían ayer convencer al Ayuntamiento de que en la zona de Woody no había impacto acústico y que por eso la declaración ZAS debía retirarse. Igual aseguró que eso era imposible porque están cumpliendo el fallo de una sentencia. "Aún no se ha cumplido el periodo mínimo de 35 días necesario para comprobar los efectos del ruido, por lo que hasta febrero no se podrá contar con estos datos", puntualizó el portavoz de los hosteleros en un comunicado.
Durante la reunión también se acordó que la Dirección General de Interior esté presente en las comisiones de ocio, "porque hay muchas situaciones que superan nuestra competencia. Hace unos días clausuramos tres locales y ahora ya hay dos abiertos. Si incumplen horarios nosotros no podemos hacer nada, es responsabilidad del Consell", indicó el concejal Vicente Igual.
A la espera de los informes
Los vecinos, por su parte, son cautelosos y esperarán a que el laboratorio municipal finalice los estudios que se están haciendo en esta zona. "Desde luego la información que nos han dado hoy pone de manifiesto que los medios que se han puesto son insuficientes, por eso vamos a pensar las medidas que tendremos que pedir", apuntó la presidenta vecinal, María José Broseta.
Tras la reunión, los hosteleros salieron muy decepcionados y dispuestos a llevar a cabo lo que hasta ahora no se habían atrevido. "Como no se ha avanzado nada y estamos preocupados por el futuro de la docenas de empresarios que se quedan sin trabajo vamos a acudir a Fitur desmoralizados y pidiendo una solución al problema", matizó el portavoz de Hostelería.
La intensa reunión continuó y no se aprobó una medida que pretendía impulsar el concejal Igual. "Queríamos prolongar el horario de cierre de las terrazas de la avenida Blasco Ibáñez hasta las 12 de la noche. Sin embargo, como no han querido ni vecinos ni hosteleros el acuerdo no ha salido adelante", afirmó el concejal Vicente Igual.
La concejala socialista Carmina del Río apoyó esta moción y pidió que el Ayuntamiento adopte más medidas restrictivas para evitar que los vecinos acudan al juzgado.
Otro de los acuerdos que se aprobaron fue que el plan de choque previsto por los hosteleros se siga realizando en el resto de zonas de ocio de la ciudad.
cfernandez lasprovincias.es
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias
Página principal de ruidos.org
|