Palencia, 18/12/07 El TSJ anula la licencia de reforma concedida a un bar y Farsu reclama que se cierreEl Alto Tribunal ha considerado que las obras no podían efectuarse al contradecir la Ordenanza de RuidosJOSÉ MARÍA DÍAZLa Federación de Asociaciones para el Respeto Social y Urbano (Farsu) difundió ayer un comunicado en el que asegura que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJ) ha estimado favorablemente el recurso presentado por esta organización vecinal contra una sentencia del Juzgado Contencioso Administrativo de Palencia, en la que se amparaba la decisión del Ayuntamiento de Palencia de conceder primero la licencia de obras y posteriormente la de apertura al bar La Cripta, situado en la confluencia de las calles Valverde y Estrada, y por lo tanto ubicado en una de las zonas declaradas como saturadas por la Ordenanza Municipal de Ruidos y Vibraciones elaborada por el propio Consistorio palentino. La resolución del Alto Tribunal de Castilla y León anula el acuerdo de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento del 15 de julio del 2004 por el que se concedió la licencia ambiental para insonorizar el bar, además del decreto del Concejal Delegado de Urbanismo por el que se concedió la licencia de apertura del establecimiento, fechada el 23 de noviembre. Incumplimiento propioSegún sostiene Farsu, el TSJ ha estimado que el Ayuntamiento de Palencia incumplió su propia normativa de ruidos al conceder la licencia de reforma, puesto que según se establece en la ordenanza municipal no puede otorgarse el permiso de obras para una modificación sustancial del interior del establecimiento, ya que el local se encuentra en una de las zonas declaradas como saturadas de bares. Farsu indica que la reforma ejecutada en este bar debía haber sido tramitada como una nueva licencia, ya que el proyecto incluía una modificación sustancial del interior del establecimiento, como se recoge en los informes de los técnicos de Urbanismo del Ayuntamiento. La agrupación ciudadana recuerda que la Ordenanza de Ruidos y Vibraciones establece la imposibilidad de conceder nuevas licencias de bares en las zonas saturadas o en aquellos locales que tengan otro establecimiento a menos de 25 metros, circunstancias que afectan en ambos casos a La Cripta. Farsu indica que no resulta posible entender por qué el Ayuntamiento de Palencia concedió la licencia ambiental para la insonorización del bar, «en contra del informe de los técnicos y de los establecido en la normativa». Asimismo, esta agrupación vecinal reclama al Ayuntamiento que ordene la clausura de este establecimiento, ya que desde su punto de vista la sentencia del Tribunal Superior de Justicia, por la que se anula la concesión de los permisos municipales, conlleva «inexcusablemente el cierre de la actividad por carecer tanto de licencia ambiental como de apertura.
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