A Coruña, 28/08/07 EL CONTROL DE LA `MOVIDA´ NOCTURNALos hosteleros exigen que se anule la prohibición de abrir `pubs´ en el OrzánEl sector afirma que el Ayuntamiento pretende "el cese de la actividad hostelera y no la reducción de los ruidos". Demanda del Concello una ordenanza contra el `botellón´Rubén García
El sector considera que el acuerdo de la Junta de Gobierno es nulo de pleno derecho: primero, porque no se siguió el procedimiento fijado en la Ley de Bases del Régimen Local; y, segundo, porque la normativa busca "el cese de la actividad hostelera y no la reducción de los ruidos generados por las personas que se encuentran y consumen bebidas alcohólicas en la calle". "El Concello legisla sin acertar con el problema y contra la hostelería. El problema del ruido está en la calle, no en los locales". El presidente de la Asociación Provincial de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete, explicó así en una entrevista a LA OPINIÓN hace una semana los motivos que han llevado al sector a plantarse ante el acuerdo del Ayuntamiento de tratar de controlar la movida nocturna y el ruido que genera con la prohibición de abrir más pubs en el centro de la ciudad. Las alegaciones que ahora presentan ante el Ayuntamiento los empresarios van en esta línea. La asociación muestra en el escrito "su total disconformidad" con el acuerdo municipal: "Dicho problema no se genera por la actividad lícitamente desarrollada en los locales de hostelería, sino por las aglomeraciones que se producen en la vía pública y que producen las molestias de los vecinos", alega el colectivo en su informe. Los hosteleros culpan directamente al Ayuntamiento de no atajar de raíz el problema del ruido, que a su entender se encuentra en el botellón. En sus alegaciones, los dueños de los establecimientos de hostelería exigen al Concello que apruebe una ordenanza para controlar el consumo de bebidas alcohólicas en la calle: "Es éste el verdadero problema de los ruidos [...], no se puede responsabilizar a los propietarios de los establecimientos, sino a las personas que se encuentran en el exterior y que en su mayor parte ni siquiera son clientes de los mismos". Pero los hosteleros no sólo están descontentos con el fondo de la medida contra la contaminación acústica, sino también con la forma empleada por el Ayuntamiento. La hostelería coruñesa denuncia que el acuerdo debería estar incluido como una modificación de la actual ordenanza medioambiental reguladora de la emisión y recepción de ruidos y vibraciones y del ejercicio de las actividades sometidas a licencia, aprobada en 1997, y no como un acuerdo complementario para controlar la contaminación acústica. Bajo este argumento, la Asociación de Hostelería de A Coruña alega que el acuerdo no podía aprobarse en la Junta de Gobierno Local del 3 de agosto, y sí a través del pleno, como establece el artículo 49 de la Ley de Bases de Régimen Local. Es decir, que una ordenanza es competencia del Ayuntamiento y no de la Junta de Gobierno. El gremio indica en las alegaciones que entregó ayer en el registro municipal que si el acuerdo se aprobase en pleno se facilitaría la participación de los hosteleros. Una de las principales quejas del sector en las últimas semanas fue que el Concello no contó con su opinión en ningún momento a la hora de desarrollar las nuevas medidas contra el ruido.
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