Valladolid, 26/08/07 El año del megáfonoProhibidos en Pamplona y Bilbao, los feriantes advierten de que será el regalo estrella de estas fiestasVÍCTOR M. VELA
No hace falta más que dar una vuelta por las fiestas de los pueblos para comprobar que se han convertido en una auténtica fiebre. Con precios que rondan los diez euros (aunque se pueden encontrar más baratos -regateando- y más caros -si no se busca mucho-) son ya la segunda plaga más numerosa en los pueblos de Castilla y León. Cierto es que ya había señales que hacían presagiar esta fiebre. El año pasado comenzaron a verse algunos por las calles, pero esta vez el megáfono se democratiza y raro será ver a un peñista que no lo lleve en su indumentaria cotidiana. El huracán megáfono -con sede en una compañía de Madrid que los importa desde China- ha recorrido desde principios del verano las ferias de toda España. Tuvieron un estreno glorioso en San Fermín, en Pamplona. Allí el Ayuntamiento tuvo que intervenir y decomisó 1.308 ejemplares, ante las quejas presentadas por los vecinos, que protestaban por el exceso de ruido y, sobre todo, porque el aparato en cuestión no solo amplifica la voz (con la posibilidad en algunos modelos de grabar un mensaje, como en los contestadores automáticos, y repetirlo hasta la saciedad) sino en el hecho de que reproduzcan el sonido de las sirenas de bomberos o ambulancias, lo que puede llevar a la confusión de los servicios de emergencia. La prohibición llegó después a Vitoria, con cuatrocientos megáfonos incautados. La Policía Local de Bilbao también ha acometido una batida contra los megáfonos (llevan ya 1.500) por tratarse, aseguran, «de comercio ilegal y de un artículo perjudicial y molesto». Eso sí, el arresto del megáfono tiene lugar solo durante las fiestas. Por ejemplo, en Pamplona, la policía devolvió este objeto a sus dueños al terminar los festejos, después de que el interesado presentara el justificante correspondiente en los almacenes de decomisos de Policía Municipal. En Valladolid, de momento, no hay decisión al respecto. Y en la mayor parte de las fiestas de otras ciudades se ha vendido sin problemas, como recuerda José Luis Martín, presidente de los feriantes vallisoletanos. «Solo se han retirado en el País Vasco y Navarra», añade. Los megáfonos se han dejado escuchar por León, Gijón (donde según los feriantes tuvieron menos éxito), Getafe, Granada y Plasencia. No hay ciudad ni fiestas que se precien de serlo que hayan escapado al soniquete del megáfono. Y Valladolid, seguro, no será menos. Comente esta noticia en: nortecastilla.es/comentarios
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