Sevilla, 16/11/06 La Policía Local sigue sin formación para la ley antibotellónFernando Pérez Ávila
El pasado jueves 9 de noviembre, el responsable de formación del Sindicato Profesional de Policías Municipales de España solicitó al Ayuntamiento que les informase claramente sobre el ámbito de aplicación del nuevo texto, para que puedan actuar con eficacia y conocimiento de causa en todas aquellas competencias que se le adjudican, según indica su escrito. La normativa recoge en su capítulo I cuáles son las competencias de los ayuntamientos. Además de establecer las zonas del término municipal para permitir que se beba en la calle los llamados botellódromos, el texto elaborado por la Junta señala claramente que es tarea del Consistorio la prohibición o suspensión de las actividades de ocio sometidas a la presente ley (...); y la inspección, control y régimen sancionador de las mismas. De ahí que este sindicato de Policía haya solicitado una lista de tareas para las que consideran que los agentes no están debidamente capacitados. Entre ellas destacan la seguridad ciudadana, que en la capital es competencia de la Policía Nacional y que ha motivado ciertas tensiones entre ambos cuerpos hasta el punto de que a los agentes de la Policía Local se les ha ordenado explícitamente que no acudan a avisos de seguridad ciudadana salvo que se les ordene lo contrario. Los funcionarios municipales piden también asesoramiento en el manejo de una masa de personas y en la dispersión de grandes concentraciones de jóvenes. Una de las últimas grandes botellonas universitarias que se celebraron en Sevilla llegó a contar con más de 9.000 personas que invadieron incluso la gasolinera de la avenida de la Raza. En aquella ocasión tuvieron que intervenir los miembros de la Unidad de Intervención de la Policía Nacional, especialistas en antidisturbios. La Policía Local no sólo no tiene esta formación, sino que además ni siquiera está dotada de material de protección. El Ayuntamiento adquirió recientemente unos 70 equipos de material antidisturbios, compuestos principalmente por cascos, chalecos, rodilleras y escudos, pero estas unidades permanecen almacenadas en dependencias municipales bajo llave y no se han usado. El continuo debate sobre las competencias de cada cuerpo puede ser la clave de esta decisión de no dotar a los policías locales de este material de protección. Los agentes se han quejado en numerosas ocasiones y en los dos últimos meses se han enfrentado a dos situaciones de verdadero riesgo que se han saldado con policías heridos. La primera de ellas ocurrió en las inmediaciones del estadio Manuel Ruiz de Lopera en las horas previas del partido entre el Betis y el Real Madrid, cuando una pelea a pedradas entre las dos aficiones dejó varios lesionados y daños de importancia en los patrulleros. La segunda ocurrió el lunes 6 de noviembre en las Tres Mil Viviendas, donde un grupo de vecinos arrojó piedras, botellas y otros objetos a los agentes que pretendían arrestar a un delincuente. Cuatro policías locales y dos nacionales resultaron heridos y el incidente provocó un conato de plante entre los agentes de los distritos, que consideran que para disolver una botellona deberían contar con los adecuados equipos de protección.
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