Cádiz, 30/03/06 Las cofradías reclaman más seguridad contra la movidaMuchos cortejos han dejado de pasar por Mina y San Francisco debido a los efectos del botellón, sobre todo el Jueves y Viernes SantoPABLO–MANUEL DURIO
Botellón y procesiones son dos fenómenos que no pueden ir de la mano. Por eso, las cofradías reclaman una mayor seguridad en algunos puntos de la ciudad que posibiliten que la movida juvenil no entorpezca o condicione la estación de penitencia de las cofradías gaditanas. Las jornadas más afectadas en la Semana Santa son la noche del Jueves Santo, así como la madrugada y la noche del Viernes Santo. La festividad de este día, unida al período vacacional de muchos jóvenes estudiantes y universitarios hace que durante estos días se sucedan los botellones. Por este motivo, la mayoría de cofradías que hace años discurrían por Mina y San Francisco, después de pasar por la carrera oficial, han modificado su itinerario para evitar coincidir con la movida juvenil o con los locales del callejón del Tinte. Concretamente, siete de las nueve hermandades del Jueves y Viernes Santo han evitado en los últimos años pasar por estos puntos del centro de la ciudad. Se trata de las cofradías de Oración en el Huerto, Nazareno de Santa María, Sanidad, Medinaceli, Siete Palabras y Santo Entierro. El Perdón, por su parte, sigue pasando por Mina y Tinte, aunque ha evitado coger por la plaza de San Francisco, tomando en su lugar la calle Rosario y Beato Diego. En la mayoría de estos cambios, las decisiones están íntimamente ligadas al fenómeno del botellón, que hace unos años se concentraba en la plaza de Mina y que en la actualidad se ha trasladado hasta San Francisco. En el seno de la hermandad de Medinaceli, por ejemplo, lamentaban hace unos días la imposibilidad de discurrir por el callejón del Tinte, "parte del recorrido que era muy destacada para nosotros pero que hemos tenido que descartar porque los hermanos que van descalzos, que son muchos, se clavaban en los pies los cristales de vasos y botellas". En este sentido se expresaban también en la cofradía de Santo Entierro, que cambió hace ya bastantes años su paso por Mina y Tinte "debido a la movida y, sobre todo, al ruido que formaban los locales del callejón". Pese a estos incidentes, la junta local de seguridad decidió en la última reunión, celebrada el pasado martes, que el dispositivo de este año será similar al de la última Semana Santa, por lo que no se contemplan medidas preventivas contra los efectos del botellón. Una de las cofradías más perjudicadas en este sentido es la de Buena Muerte, que junto a Ecce Mater Tua es la única que coincide con la movida en su paso por San Francisco. Precisamente, esta hermandad (que ha solicitado al Consejo unas medidas más contundentes) se vio obligada a cruzar la plaza de San Francisco por medio de las botellas y de los grupos de jóvenes que allí se encontraban. De hecho, al llegar a este punto del recorrido, los miembros de la junta de gobierno de Buena Muerte se plantearon la posibilidad de seguir por Tinte y Beato Diego, debido al estado de la plaza.
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