Sevilla, 21/03/06 La clave es la voluntad políticaCUENTA la leyenda que cuando Galileo divulgó su descubrimiento de que la Tierra giraba alrededor del sol y no al contrario, como se sostenía hasta entonces para poner a nuestro planeta y a la humanidad en el centro del universo, fue acusado de hereje ante la Inquisición. Para evitar ser condenado a la hoguera, tuvo que abjurar de su teoría heliocéntrica, pero en el momento de retractarse musitó: "Epur si muove" ( "Sin embargo, se mueve" / la Tierra alrededor del sol). Salvando las distancias, la Consejería de Gobernación y los ayuntamientos de las ocho capitales andaluzas han protagonizado durante las últimas semanas una polémica sobre cuál debería ser el centro normativo en la batalla administrativa contra la botellona: si las Ordenanzas municipales (de admitirse esta tesis significaría que, pese a su inhibición habitual, los Ayuntamientos sí disponen de instrumentos para intervenir frente a las concentraciones juveniles) o si la nonata ley pedida a la Junta para que prohíba beber alcohol en la calle (el retraso en su tramitación justificaba, según la tesis municipal, la imposibilidad de adoptar medidas contra las botellonas). Pues bien, una vez que con la decisiva intervención de la borrasca el Ayuntamiento de Sevilla pudo cantar victoria el pasado fin de semana contra la botellona, el delegado municipal de Gobernación saltó a la palestra para hacer balance de la actuación municipal. Así nos hemos enterado de que un amplio despliegue policial por la Cartuja, Reina Mercedes y Plaza de Armas impidió –sin olvidar nunca la actuación de la lluvia– que las botellonas dispersas cortaran alguna vía pública. Asimismo, fueron detenidos tres jóvenes, uno por negarse a realizar la prueba de la alcoholemia y dos por orinar en plena calle. La Policía denunció a dos locales por vender alcohol fuera del horario permitido y a tres coches-discoteca dedicados a atronar Reina Mercedes. La grúa retiró ocho vehículos y se multó a 20 más por infringir el Código de Circulación. También se controló por radar a 965 automóviles y se incautaron centenares de artículos ofrecidos ilegalmente en venta ambulante a los litroneros. De siempre, el Ayuntamiento había sostenido que no podía hacer nada contra las botellonas. Al conocer este balance municipal, la consejera Evangelina Naranjo, como otrora Galileo, ha dicho: "Y, sin embargo, se puede".
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