Tarifa, 25/07/06 Vecinos de La Marina cuelgan carteles en contra de la movidaSHUS TERÁNHace diez años que al Consistorio se le ocurrió trasladar la movida nocturna hacia un lugar donde no molestase, o molestase lo menos posible. Entonces se concretó el Punto Final con la unión de varios empresarios con locales en el centro, para acelerar el cierre de éstos y derivar toda la marcha a una zona no poblada. Sin embargo, se pasó por alto un detalle aparentemente insignificante y que a la postre es crucial en toda la polémica que la zona lúdica viene generando desde hace varios años hacia atrás. Y es que ese lugar donde apenas existían viviendas ha sido y es la zona lógica de expansión urbanística del municipio y allí se concentra un sinfín de viviendas cuyos inquilinos están ya hartos de la movida. "El alcalde permite lo que nadie quiere", reza una de las pancartas que cuelgan de la fachada del grupo de viviendas Lances Mar 1. A ella les han ido acompañando otras que dicen "nosotros también votamos. Tarifa pueblo sin ley. Zona ilegal permitida" y otras tantas reivindicaciones de unos vecinos que confiesan no aguantar más. "No se trata de ninguna cuestión política. Los de antes igual que los de ahora, pero aquí nadie hace nada", apunta Jesús Antonio Rodríguez, uno de los portavoces de los vecinos de esta urbanización que apunta a que el problema no lo sufren sólo ellos, sino las más de diez urbanizaciones que componen La Marina. Los vecinos no se quejan tanto de los propios locales, sino de la clientela que albergan. Jóvenes en su mayoría de procedencias bien distintas, son los protagonistas de actos vandálicos que tienen como escenario y víctimas las viviendas de estos vecinos que indignados reclaman una actuación urgente y eficaz que les garanticen desde su descanso hasta su propia seguridad. Y es que la noche tarifeña, cuando la madrugada se torna "canalla" la zona de La Marina, se ha convertido en el lugar ideal para realizar prácticas totalmente al otro lado de la legalidad. Desde carreras de coches y motos, hasta tráfico de drogas, o botellón tempranero para esperar que se levanten los controles policiales a la entrada del pueblo. Molestias que "tienen de los nervios" a los vecinos, que reclaman a Manella una solución –indican– prometida meses atrás. Una solución que algunos apuntan, pasan por disponer e una mayor presencia policial en el lugar. Y es que la noche tarifeña, cuando la madrugada se torna canalla, la zona de La Marina, se convierte en el lugar ideal para realizar prácticas en principio ilegales. Desde carreras de coches y motos, hasta tráfico de drogas, o botellón tempranero para esperar que se levanten los controles policiales a la entrada del pueblo. Molestias que tienen de los nervios a los vecinos, que reclaman a Miguel Manella una solución –señalan– prometida meses atrás. Una solución que algunos apuntan, pasan por disponer e una mayor presencia policial en el lugar.
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