Granada, 12/02/06 Dos millones costó afrontar en 2005 el botellón, que reunió a 364.485 jóvenesDistintas áreas del Ayuntamiento de la capital actúan para reparar los daños que generan las concentraciones nocturnas de jóvenes o en planes alternativosDIEGO BALLESTEROSEl botellón está ya considerado como un fenómeno social que se puede afrontar desde varias perspectivas. Desde los poderes públicos se hace mención a las laboras de educación y prevención en la juventud, y a propuestas de actividades de ocio alternativo para evitar que las concentraciones nocturnas en la calle sean la única posibilidad de diversión. Entre estos programas y todo lo que conlleva este fenómeno –limpieza y seguridad–, la factura que el botellón pasa al Ayuntamiento de Granada al año alcanza los dos millones de euros. El problema de las medidas preventivas es que no tienen reflejo inmediato en la realidad: lo que se enseña hoy se pondrá en práctica mañana. Queda capear el temporal y ofrecer rutas culturales, sesiones de cine o talleres que no pueden dar cabida a todos los jóvenes que se concentran en calles y plazas cada fin de semana. Sin embargo, las cifras aportadas esta semana por el concejal de Juventud de Granada, Juan Manuel Fuentes, sobre aforo del botellón sobrepasan cálculos y previsiones: 364.485 jóvenes concentrados en torno al botellón durante 2005. Ante estas cifras, los vecinos prefieren otro tipo de medidas más a corto plazo. Presencia policial disuasoria, multas por beber u orinar en la calle y que terminen lo antes posible los ruidos que no les dejan descansar. Que se respete el sagrado derecho a la salud, asaeteado, dicen, por las horas sin dormir y por el volumen de decibelios que soportan cada noche de fin de semana. La realidad es que con indiferencia del tiempo reinante, prácticamente cada noche de jueves a sábado, miles de jóvenes toman ciertas calles y plazas de la ciudad armados de cervezas de litro, botellas de variadas clases y vasos de plástico. Los motivos que esgrimen suelen ser varios: por un lado, que beber en la calle sale más rentable que en un pub y mucho más barato que en una discoteca. Hay alternativas desde varios puntos de vista, pero parecen no haber calado. Y cada fin de semana, las cifras aumentan. Mientras tanto, hay quien propone un ente supramunicipal para tratar el tema. Los que así lo defienden aseguran que a Granada se desplazan para participar en botellones numerosos jóvenes procedentes de los pueblos del Área Metropolitana y el coste, por tanto, no debería ser asumido exclusivamente por la capital. De momento, el botellón consume el tiempo y la dedicación de varios departamentos municipales, sobre todo cuatro. Juventud, en los planes alternativos y de prevención; Medio Ambiente, por el refuerzo de limpieza que obliga los botellones; Tráfico y Seguridad Ciudadana, por los planes antibotellón en los que participan unos 25 agentes, en once patrullas, que vigilan las zonas más conflictivas de 22.00 hasta las 6.00 horas durante los fines de semana. Y también el área de Mantenimiento, que dedica operarios a reparar el mobiliario dañado en las concentraciones nocturnas. El Gobierno destina agentes de la Policía Nacional, cuando son requeridos como apoyo, y la Junt, los servicios sanitarios, que se saturan en días clave.
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