Vigo, 27/12/06 LOS CONTROLES EN EL INTERIOR DE VIVIENDAS DETECTAN ÍNDICES EN EL DORMITORIO DE UN PRIMER PISO SIMILARES A LOS DE UNA CALLE TRANSITADAChurruca es la zona de copas más ruidosa con cerca de 80 decibelios de madrugadaUn estudio del Valedor do Cidadán revela que el mayor nivel en Plaza de Portugal y Areal se da a las horas de cierre de los localesJavier Pastoriza
La actividad de los locales de ocio llega a disparar en 16 decibelios el ruido nocturno en las zonas de copas. En Montero Ríos se superan los 74 a las dos y media de la mañana en invierno, y en Inés Pérez de Ceta con Pontevedra se llega a 71. Los viernes, aunque con niveles más bajos, el ruido en los lugares de marcha supera con creces lo permitido. En Plaza de Portugal se registran aumentos de 15,5 decibelios durante el tiempo de apertura de los negocios con respecto a las horas previas. En Churruca, de nuevo, se alcanzan los 76 decibelios. Rosalía de Castro en el cruce con República Argentina, y Venezuela con Simón Bolívar, son otros puntos calientes, con topes que rondan los 70 decibelios. Por encima de este índice el informe considera las calles "extremadamente saturadas" de ruidos. Invierno es la estación donde se producen las mayores variaciones, con incrementos de hasta 16 decibelios los sábados y 15,5 los viernes a partir de la hora de apertura de los bares con música, pubs y discotecas. El informe recuerda que un aumento de sólo tres decibelios equivale ya a duplicar la energía sonora ambiental existente. Para contrastar la situación en las zonas de marcha con la de otras calles de la ciudad, el informe analiza también el ruido en el cruce de Barcelona con Salamanca, Marqués de Alcedo con Couto y Tomás Paredes con Camilo Veiga, puntos donde no existen locales de ocio nocturno. En los tres casos a partir de la medianoche los niveles descienden por debajo de los 60 decibelios, e incluso en la última de las citadas en invierno se baja a 49,4. El estudio considera las tres zonas, al contrario que los diez puntos relacionados con la movida, como "no contaminados de ruido". En las casasEl equipo del Valedor ha contado con la colaboración de una docena de vecinos afectados por ruidos en las calles Inés Pérez de Ceta, Areal, Cánovas del Castillo, Joaquín Loriga y Ecuador, que permitieron realizar pruebas sonométricas en los dormitorios de sus viviendas. En las 144 realizadas -unas entre las 22.00 y las 23.00 horas, y otras de 03.00 a 04.00- se reflejan niveles de 47,1 decibelios en un primer piso de una zona con locales de ocio nocturno durante el tiempo de apertura un sábado por la noche. En otro caso se alcanzaron los 46,3 en un segundo, e incluso en un séptimo piso se registraron 42,8. Las pruebas se realizaron sin ruidos en el interior de las viviendas y se certificó previamente que tanto las ventanas como las puertas estuviesen cerradas. La ordenanza municipal actual establece que ningún foco sonoro puede inducir un valor de recepción máximo de ruido en el ambiente interior para el horario nocturno en dormitorios de viviendas superior a los 30 decibelios. De los 12 pisos seleccionados por los técnicos, en dos tercios se constataron niveles superiores al límite establecido en la norma. La actividad de los pubs y discotecas producen incrementos, según los controles realizados, de hasta 12,1 decibelios en el interior. El ruido, señala el informe, no sólo procede de los locales, sino también del ambiente exterior por la concentración de personas y del tráfico de vehículos que genera el ocio nocturno en el entorno.
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