Castelló, 12/12/06 Un informe municipal revela que se acumulan denuncias por el ruido de Lagasca desde 2000El documento elaborado por los técnicos constata quejas y expedientes a 12 locales durante 6 añosLa «Pasión por Castelló» que abandera en la última campaña publicitaria del ayuntamiento el alcalde de Castelló, Alberto Fabra, parece haberse tornado repentinamente en pasión por el ruido. Tenga o no relación con la condena al alcalde de Vila-real, Manuel Vilanova, lo cierto es que el gobierno local ha empezado a aceptar las reivindicaciones que desde hace años plantean los vecinos del entorno de la calle Lagasca. No se trata de un problema nuevo, simplemente no se le dio solución.Nacho MartínUn informe elaborado por los servicios técnicos del Ayuntamiento de Castelló, el cual fue solicitado por el Grupo Municipal Socialista, revela que las autoridades tenían en su poder denuncias a un mínimo de 12 locales de ocio nocturno del entorno de la calle Lagasca y algunas de ellas se remontan incluso al año 2000. Pese a ello, el gobierno local no aceptó las reivindicaciones vecinales para declarar el barrio como Zona Acústicamente Saturada (ZAS) hasta el pasado 28 de noviembre de 2006 -justo 72 horas después de que el Tribunal Supremo condenara a prisión al alcalde de Vila-real, Manuel Vilanova, por ignorar denuncias vecinales relacionadas con la contaminación acústica-. La información recopilada por los técnicos municipales evidencia la existencia de denuncias vecinales (en algunos casos «masivas»), reclamaciones y expedientes de infracción fechados en los años 2000, 2001, 2002, 2004, 2005 y 2006. Los motivos que constan en el expediente sobre cada una de las quejas vecinales y de las denuncias son diversos: contaminación acústica, incumplimiento de hora de cierre, música sin autorización, rebasar el aforo permitido, ejercer actividad distinta a la autorizada, entrada de menores, incumplir medidas de evacuación, ausencia de licencia, foco de infección por evacuación de aire acondicionado, obstrucción de la salida de emergencia y molestias por humos. Mientras tanto, la indignación vecinal se ha ido incrementando y los habitantes de la zona han llegado hasta el punto de constituir un colectivo de afectados y promover distintas movilizaciones de protesta. El resultado de sus protestas se tradujo la semana pasada en una reunión con el alcalde, Alberto Fabra, y en la creación de una comisión de trabajo que se reunirá hoy por la tarde en la tenencia de alcaldía Este. El edil de Servicios Públicos, Miquel Soler, explicó que la intención de esta serie de reuniones es «conseguir que el ocio de los jóvenes y el descanso de los vecinos sea compatible y garantizar el descanso a los vecinos». Según detalló el propio concejal, el gobierno local ha elaborado un informe y «conoce perfectamente la situación en la que se encuentra cada uno de los 38 establecimientos de la zona analizados y actuará en consecuencia en cada uno de ellos». En un principio, será la misma comisión la que determinará las líneas de actuación, semana tras semana. Soler concluyó con una promesa para los vecinos de otros barrios afectados por la contaminación acústica. «El descanso de los vecinos es una prioridad para el consistorio y vamos a dedicar la máxima atención para que esta situación de ruidos se resuelva. Por este motivo, todo local de esta zona que no cumpla la legalidad se le obligará a que lo haga. Y vamos a atender cualquier zona que haga falta, aunque entendemos que los casos serán distintos».
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