Málaga, 02/12/06 La policía cierra por ruido el único supermercado de GuadalmarVecinos denunciaron el sonido de las cámaras frigoríficas Los dueños alegan que tienen el proyecto de reforma y que han obtenido la licencia de obra para subsanarloJUAN CANO«Llevamos todo el día en la puerta del supermercado. No nos hemos ido ni para comer. En todo este tiempo -afirmaba ayer a las 20.00 horas la dueña del negocio, Pilar Real- han venido un montón de clientes habituales a comprar y se han encontrado la tienda cerrada. Es injusto». La cita resume la sensación que ayer vivían los propietarios y los trabajadores del supermercado Adipró de la cadena Eroski situado en la calle Rogelio Oliva, «el único que hay en la urbanización Guadalmar», según los vecinos. Por la mañana, la Policía Local ejecutó una orden municipal de cierre por exceso de ruido de tres cámaras frigoríficas. Los agentes aparecieron en la tienda a las 13.40 horas. La encargada de la tienda, Ana, explicó que el supermercado estaba lleno a esa hora. «Nos dijeron que tenían una notificación de cierre del negocio y de precintado de las cámaras», relató la trabajadora. El problema en cuestión son unas cámaras frigoríficas que están ubicadas en la parte trasera del supermercado. Al parecer, unos vecinos han denunciado en reiteradas ocasiones el exceso de ruido que emiten los motores durante todo el día y, lo que es peor, por la noche. El Negociado de Apertura del área de Comercio notificó a los dueños la necesidad de subsanar las anomalías que presentaba el supermercado, para lo que se les dio el plazo de un mes. Según Pilar Real, en noviembre le llevaron el mismo escrito con la fecha «borrada con 'tipex' y cambiada». La dueña del negocio asevera que solicitaron una ampliación del plazo y la licencia de obra -ya tienen el proyecto- para reformar la zona del supermercado donde se encuentran las cámaras. Asegura que acaban de obtener el permiso, pero se han encontrado con el cierre. Según fuentes municipales, la notificación de ayer consistía en un decreto de clausura firmado por la concejala del ramo mediante el que se ordenaba el cierre inmediato del supermercado, la paralización de los motores y el precinto de las cámaras frigoríficas, tras las denuncias presentadas por vecinos por el ruido ensordecedor de los frigoríficos. «Desalojaron la tienda, que estaba llena, y nos apagaron los motores de las cámaras. Les pedimos que no las precintaran para poder sacar la carne y los congelados que teníamos dentro, 24.000 euros en género», se lamenta Real. No obstante, las fuentes municipales señalaron que hace unos días se les informó de que se iba a proceder al cierre para que le dieran salida a la mercancía. El decreto insta a la Policía Local a que vigile periódicamente el supermercado para controlar que se respeta la orden de clausura. Por su parte, los dueños del negocio pedirán el lunes la reapertura provisional.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |