Vigo, 05/11/05 La Fiscalía investiga las obras de la calle Tarragona por un posible delito acústico
Responsables de Povisa y residentes de la casa cuartel de la Guardia Civil denunciaron los ruidosU.F.La Fiscalía de Vigo investiga por un posible delito de contaminación acústica las obras de excavación y demoliciones para la urbanización y construcción de inmuebles en las parcelas del polígono residencial Villalaura, en la calle Tarragona. Las diligencias se incoaron a raíz de las denuncias presentadas ante el Seprona por el responsable del hospital Povisa, vecinos de la zona y residentes en la casa cuartel de la Guardia Civil, que son los principales afectados por los ruidos y vibraciones ocasionados por las voladuras de roca con dinamita y la maquinaria utilizada sin ningún tipo de protección o medidas correctoras. Se trata de la primera denuncia penal que se presenta en Vigo por este tipo de delito medioambiental, y algunos afectados han optado por la vía penal ante lo que consideran "pasividad" de los responsables municipales, que pese a las numerosas quejas recibidas no han conseguido que se cumplan las medidas exigidas, como mamparas protectoras para los martillos picadores y pantallas fonoabsoberbentes. Los vecinos personados en las diligencias que han recaído en el Juzgado de Instrucción número 8 de Vigo, denuncian que las obras comenzaron en algunas parcelas sin la correspondiente licencia municipal, y en otras que tenían licencia se incumplía la legislación. Curiosamente, el Concello de Vigo paralizó las obras que no se ajustaban a la normativa en las parcelas que tenían licencia, pero según los denunciantes hizo caso omiso de las denuncias contra las que carecían de autorización. Un informe de la arquitecta municipal del 12 de mayo reconoce tras una visita ocular que en tres parcelas, una de ellas "sin licencia", se ejecutan excavaciones. En esta última, indica, "la excavación está aproximadamente realizada en un 50%". La roca en que se asientan las parcelas obliga a la voladura del suelo, explosiones que se soportan durante todo el día desde hace casi dos años. A ello se suman los ruidos de las grandes piedras que las palas tiran en las proximidades del muro del cuartel y del hospital y el martillo picador. Las pruebas sonométricos de la Policía Local registraron en una habitación de Povisa 55,5 decibelios cuando el máximo en zona sanitaria serían 30, mientras en viviendas de la Guardia Civil se detectaron 51,5. Las obras prosiguen sin medidas correctoras, e incluso se duda que existan estudios geotécnicos, ya que ninguna promotora los ha presentado en el Juzgado. El fiscal ha tomado ya declaración como imputados a los promotores, a la empresa de excavaciones y al concejal delegado de Urbanismo.
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