Zamora, 30/03/05 García Alvarez aprecia «descoordinación» municipal en los expedientes por ruidosEl Procurador del Común destaca en su informe anual dos quejas presentadas por vecinos de la capital sobre las molestias de dos disco baresCARLOS GIL El Procurador del Común ha detectado, en su último informe «una cierta descoordinación entre los servicios existentes en el Ayuntamiento de Zamora» que tramitan los expedientes sobre ruidos «con graves repercusiones en los ciudadanos afectados». Dos de las quejas presentadas ante el Procurador del Común por parte de ciudadanos de Zamora que sufren las molestias de los ruidos han sido destacadas en el informe anual que la institución presidida por Manuel García Alvarez remitió a las Cortes la pasada semana. Se trata de dos reclamaciones por «las graves molestias ocasionadas por dos disco bares sitos en una céntrica plaza de Zamora». Las mediciones realizadas por la Policía Municipal arrojaban hasta 42,2 decibelios en horario nocturno. Ambas quejas fueron admitidas y el Ayuntamiento aportó al Procurador los expedientes. Con respecto al primer local, se había abierto un expediente sancionador que se archivó al haberse comprobado la insonorización del establecimiento y el precintado del equipo de música a un máximo de 87 decibelios lo que en teoría impediría niveles superiores a los 30 decibelios en los domicilios colindantes. Según el Ayuntamiento, a partir de entonces las denuncias habían cesado. En el segundo caso, un decreto de Alcaldía había suspendido la actividad del local, aunque se permitió su reapertura una vez se garantizaron los niveles máximos establecidos. Sin embargo, los particulares que presentaron las quejas aportaron nuevas mediciones de la Policía Municipal, realizadas después de que se acometieran las obras de insonorización que demostraban unos niveles de ruidos superiores a los permitidos: en un caso 41 decibelios (once más que el máximo legal) y en otro 52,4 (22,4 más del límite). «Esta situación, al igual que en otros supuestos expuestos en este mismo informe, suponía un grave atentado a los derechos de los vecinos afectados por el funcionamiento irregular de la actividad, que se podía haber paliado si la Administración, en el ámbito de sus competencias, hubiese desplegado los mecanismos previstos por la Ley a fin de garantizar el estricto cumplimiento de las prescripciones establecidas en el decreto 3/1995 de 12 de enero». La descoordinación a la que se refiere el Procurador del Común viene derivada de que en una de las comunicaciones asegura que se ha sancionado a estos dos locales con una multa, mientras el informe de la Oficina de Gestión Urbanística de 18 de agosto de 2004 afirma que «desde el año 2001 no se ha tenido conocimiento en este departamento de denuncia alguna contra los establecimientos (...) por incumplimiento de los niveles sonoros legalmente establecidos. Museo Etnográfico En otro apartado de su informe el Procurador del Común explica que se ha visto obligado a archivar el expediente abierto por la queja de un vecino del Museo Etnográfico que protestó por las molestias que le ocasionaba la reflexión de la luz solar procedente del material con el que está realizada la cubierta del edificio. El archivo viene determinado por el hecho de que la Consejería de Cultura se haya negado a aceptar la recomendación del Procurador del Común de poner en marcha medidas correctoras a las molestias ocasionadas por la reflexión de la cubierta. La Consejería de Cultura cree que esta actuación es desproporcionada y propuso al vecino afectado la colocación en las ventanas de un sistema automatizado de regulación de la luz, con el fin de impedir el paso de ésta en los momentos de mayor incidencia.
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |