Pontevedra, 11/03/05 Se sienten víctimas de una presión social desmedida, y en ocasiones injusta, con lo que es su modo de vidaProfesionales de la "movida" instan a los vecinos a dialogar sobre el sectorLos hosteleros de la llamada "movida" nocturna quieren llegar a un entendimiento con los vecinos afectados por los ruidos, para hacer compatible su negocio con el descanso de los ciudadanos. Algunos de estos profesionales quieren participar en la "mesa de concertación" organizada por las asociaciones de vecinos que luchan contra la hostelería "ilegal", en la que estarán vecinos, grupos políticos, sindicatos, fuerzas del orden público y también hosteleros.El primer paso ha sido convocar una reunión constituyente de la Asociación de la Hostelería Nocturna de Pontevedra. Será el miércoles 16, a las 20.30 horas, en la sala Estarlux de la calle Cruz Vermella. Antes de constituir formalmente este colectivo profesional, ya se han ofrecido a las asociaciones de vecinos afectados, para buscar soluciones de forma conjunta. Quieren hacerles comprender que "somos los primeros interesados en que las cosas discurran por el camino correcto, para poder seguir trabajando en nuestro negocio", expone una de las promotoras de esta asociación profesional. Aseguran que su disposición a hacer bien las cosas choca constantemente con la "obsesión" de ciertos vecinos, que les han convertido en el objetivo de unos ataques continuos y en ocasiones sin fundamento. Afirman que los propios agentes de Policía que acuden a levantar acta de las quejas vecinales, en ocasiones les explican que se ven obligados a tramitar dichas denuncias, a pesar de que los ruidos del local no trascienden realmente al exterior. Sector económicoLos promotores de la Asociación de la Hostelería Nocturna de Pontevedra explican que a pesar de los problemas surgidos en el pasado, su objetivo es mantener sus negocios dentro de la legalidad. No sólo supone su forma de vida sino que es un sector que da empleo a muchos trabajadores y representa uno de los atractivos turísticos de la comarca.Los hosteleros de la "movida" apelan al "sentido común" de los representantes vecinales y a su buena intención para poder llegar a un entendimiento. Algunos locales sufren el "acoso" de los residentesLos hosteleros de la noche son conscientes de que son objeto de una presión social sin precedentes, motivada por las protestas de los vecinos afectados por ruidos. Sin embargo quieren hacer notar que no todos los locales incumplen la normativa, ni los que están siendo sancionados son precisamente los que más molestan. La propietaria de la sala Estarlux denuncia el "acoso extrictamente personal" que sufre este local por parte de unos vecinos que, curiosamente, "cuando la Policía quiere acceder a los pisos para efectuar la correspondiente medición, se niegan". La titular de este local afirma que el establecimiento "cumple estrictamente con la normativa vigente".En similar situación se encuentra el "Clandestino", de la calle Arzobispo Malvar. Este local ha sufrido dos precintos del ayuntamiento por carecer de licencia, cuando su propietaria afirma que el bar cuenta con este permiso desde el año 2001, pero a nombre de una propietaria anterior. La actual titular del negocio intenta renovar la licencia desde el traspaso y se ha encontrado con que el ayuntamiento "traspapeló" este legajo. El local volvió a abrir sus puertas después de que se le levantase el precinto, tras hacer las reformas urbanísticas exigidas por el ayuntamiento y una vez que un técnico municipal asegurase a su dueña que "no habría ningún problema" en volver a abrir. La Policía Local tuvo que volver a cerrarlo, a causa de la licencia, ante la llamada de la única vecina que constantemente lo denuncia. Su propietaria critica que el edil de Seguridad, Guillerme Vázquez, se niega a recibirla cuando quiere explicarle el problema.
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