Granada, 26/06/05 La Fiscalía investigará la «incidencia» del botellón en el patrimonio históricoLas pesquisas del Ministerio Público serán más intensas en Granada y Córdoba, las dos ciudades en las que el consumo callejero de alcohol amenaza a las zonas monumentalesCARLOS MORÁN
El aviso es pertinente. Quizá por la cercanía, los vecinos de ciudades monumentales tienden a olvidarse de dónde viven. El botellón, ese fenómeno de masas de permanente actualidad, es un buen ejemplo de ello. ¿Qué ocurriría si cientos de personas se juntasen para beber alcohol de supermercado en el alhambreño Patio de los Leones? Sería un escándalo internacional. Seguro. Pues bien, algo así ya ha pasado y, sin embargo, no ha habido grandes terremotos. Tras el último Día de la Cruz, el edificio de la Real Chancillería -un imponente monumento nacional que alberga la sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA)- amaneció convertido en un estercolero. El propio presidente del TSJA, Augusto Méndez de Lugo, expresó su disgusto en las puertas del inmueble, que estaban asediadas por desperdicios y orines. También sufrieron lo suyo el Paseo de los Tristes -una de las calles más bellas del mundo- o el barrio del Realejo. ¿Acaso son menos importantes que la Alhambra? La Fiscalía del TSJA lo tiene muy claro: no. En este sentido, el máximo responsable de dicha institución, Jesús García Calderón, va a encargar a los fiscales andaluces especializados en asuntos de medio ambiente que investiguen la «incidencia» del botellón en el patrimonio histórico de la comunidad autónoma, según informaron fuentes de la Fiscalía del TSJA. Las pesquisas serán más intensas en Granada y Córdoba, las dos ciudades andaluzas en las que el botellón constituye una clara amenaza para los cascos históricos. Memoria La intención de la Fiscalía del TSJA es dar a conocer los datos que recabe en su próxima memoria de actividades para que sean conocidos por la opinión pública y las autoridades. Actualmente, existe un importante debate social y político en Andalucía sobre cómo abordar el problema. Para la Fiscalía, cualquier eventual reforma legal, debería contemplar la prohibición de instalar 'barras efímeras' en las zonas monumentales de las ciudades. Ya en su memoria de 2004, el Ministerio Público aconsejaba que el botellón dejara de contemplarse como un «problema menor» debido a los efectos perniciosos que genera en el medio ambiente y entre sus asiduos. En aplicación de su propia filosofía, ahora tiene previsto iniciar una investigación para determinar los peligros del botellón para el patrimonio. Ni conciencia... ni denunciasRecientemente, la Fiscalía del TSJA y la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, institución que dirige José Chamizo, mantuvieron un encuentro en el que abordaron, entre otros asuntos, los delitos contra el patrimonio histórico. De aquella reunión salió un jugoso documento en el que la Fiscalía y el Defensor lanzaban algunas advertencias de calado. Por ejemplo, recalcaban que apenas hay denuncias relacionadas con atentados contra el patrimonio histórico, lo que «pone de manifiesto que existe una escasa conciencia entre el común de la ciudadanía acerca de la titularidad que ostenta sobre los bienes amenazados». En este sentido, consideraban imprescindible difundir la idea de que el patrimonio es de todos y todos debemos cuidarlo.
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