Zamora, 22/06/05 El jefe de la Policía local declara que no informó al alcalde de las quejas por ruidos de baresLos afectados acusan a González de «mentir descaradamente» para «no inculpar a alguien»ANA NUIN
Puso como ejemplo que, en su comparecencia como testigo, González llegó a asegurar que los establecimientos Versalles, Draco y Cherokee están actualmente cerrados, «algo absurdo cuando toda Zamora sabe que están abiertos». Sobre la clausura de la discoteca Zona 3, a la que el jefe de la Policía Municipal hizo también referencia, el letrado de los querellantes matizó que ha sido cerrada por la Junta por incumplir el horario, y no por el Ayuntamiento. También manifestó González que «no había habido ningún intento de arreglo o negociaciones con los vecinos, algo totalmente incierto, ya que yo mismo y la letrada que ha asistido a la declaración hemos estado en reuniones con los concejales Miguel de Unamuno y Jesús Rodríguez en infinidad de ocasiones, y con él presente. Y ahora resulta que no se acuerda de nada», señaló Del Castillo, quien insistió en que el responsable del cuerpo local de policía «da la impresión de querer exculpar a alguien». Del Castillo insistió en que el testigo «no ha dicho prácticamente ninguna verdad» y, como dato anecdótico, explicó que González declaró estar al frente del cuerpo local de seguridad desde el año 1987, «cuando es mentira porque en aquella época estaba Balbino Lozano». También rebatió el letrado afirmaciones como que «los policías municipales son competentes en la medición de ruidos, cosa que no es cierta porque muy pocos tienen los cursos homologados que exige la Junta»; que el técnico acudía a todas las mediciones, «cuando ha ido solo a alguna de las 200 o 300 que se han hecho y nunca por la noche»; o que siempre había un sonómetro disponible, «algo que tampoco es cierto porque cuando los mandan a Madrid para calibrarlos están un mes y medio o dos sin ellos». Ocho denuncias y un vecindario harto de llamadas de madrugadaEn los seis meses que han transcurrido desde que Afaruza decidió interponer la querella, el Ayuntamiento «se ha tomado más interés, pero todavía es insuficiente», señaló Del Castillo. Desde que la asociación recurrió a la vía judicial, la institución local ha ordenado el cierre de cinco bares, aunque dos de ellos se han reabierto ya, y otros han sido clausurados por incumplir el horario de cierre. «Aunque a cuentagotas, se cierra algún establecimiento de vez en cuando o se les amenaza con más sanciones, pero lo cierto es que el problema sigue ahí y que a partir de ahora, con las terrazas de verano, se va a incrementar», advirtió el letrado.Del Castillo recordó también que la anterior encargada de instruir los expedientes sobre ruidos fue retirada del cometido. Además de la querella de la asociación contra el Ayuntamiento, que está respaldada por un millar de vecinos de la capital, se han interpuesto otras tres denuncias de particulares contra propietarios de bares, hay otras tantas en la vía civil y otra en el Contencioso. Pese a estas acciones judiciales, el letrado explicó que «los vecinos están ya cansados de tener que llamar a las cuatro de la mañana. Es tanta la impotencia que ya ni llaman». Muchos puntos sin aclararSobre la fase en que se encuentra el procedimiento judicial, el portavoz de la asociación explicó que «el Ayuntamiento tiene que entregar de una vez por todas toda la documentación, y aclarar quién era el funcionario instructor en temas de cierre de bares, porque todavía no lo ha dicho».Los querellantes esperan también la declaración del técnico en ruidos, «para que certifique o testifique cuál es su responsabilidad». Tampoco se ha aclarado, según manifestó Del Castillo, quién es el responsable de que muchos expedientes prescribieran por no ejecutarse las sanciones dentro del plazo.
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