Baleares, 17/06/05 Según la nueva normativa europea que entra en vigor el próximo añoLos empresarios deberán reducir los niveles de ruido en el entorno laboralUna nueva directiva europea obligará a partir del año que viene a reducir el elevado nivel de ruido, concretamente a la mitad, al que están expuestos sus trabajadores en su entorno laboral. Para que las empresas comiencen a tomar medidas, la Agencia Europa para la Seguridad y la Salud en el Trabajo ha iniciado una campaña con el lema "No al ruido", que intenta concienciar a los empleados sobre los riesgos que supone estar expuesto a unos niveles elevados de ruido.Agencias Esta medida afectará especialmente al mundo del ocio y la música, que actualmente superan con creces los niveles que se exigirán, así como también a algunos sectores industriales, como las fábricas de zapatos. La nueva directiva hará más hincapié en la utilización de protectores, como tapones o orejeras, para reducir los efectos del ruido. Hay que tener en cuenta, que más de un tercio de los trabajadores europeos están expuestos a un elevado nivel de ruido durante más de una cuarta parte de su tiempo de trabajo. Además, los problemas de ruido van más allá de sus efectos sobre la audición, ya que éste puede provocar accidentes en el lugar de trabajo e incrementar los niveles de estrés.
Rechazo empresarialLas primeras voces discrepantes no se han hecho esperar. Por ejemplo, la medida no ha sido bien recibida entre los empresarios de la noche balear, pues tanto las discotecas, como muchos bares, orquestas sinfónicas o teatros de las islas superan el límite máximo de exposición diaria al ruido. Desde la Consellería de Trabajo y Formación balear se ha organizado una jornada sobre salud laboral dirigida a profesionales, para informar de las implicaciones de la nueva normativa europea. Según Jaime Montserrat, técnico de la Consellería de Trabajo y Formación, la administración está realizando inspecciones en 10 discotecas de Balears (seis de Mallorca, dos de Menorca y dos de Ibiza). El seguimiento ha constatado que los trabajadores de estos locales están expuestos diariamente a "niveles elevadísimos" de ruido, con mediciones "muy altas" situadas entre los 110 y 120 decibelios, cuando la nueva directiva fijará un máximo de 87 decibelios. Según explica la Consellería, los problemas de ruido van más allá de sus efectos sobre la audición, ya que el ruido puede provocar accidentes en el lugar de trabajo e incrementar los niveles de estrés. No obstante, Montserrat reconoce que será difícil que haya más concienciación al respecto, porque supondrá bajar el sonido en estos locales, con la consecuente llegada de menos clientes.
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