Málaga, 12/06/05 LOS FOROS DE LA OPINIÓN | Cómo conciliar dos derechos antagónicos: ocio o descansoColectivos piden una mesa ciudadana para resolver el botellónConsideran que, antes de aprobar cualquier normativa nueva, hay que hacer cumplir las ordenanzas que ya están vigentes. Esta práctica es para los jóvenes una forma de conseguir bebida barata y relacionarse.M. FERRARY / I. A. CASTILLO El botellón es uno de los grandes problemas de vecinos y hosteleros del Centro, pero a la vez algo a lo que los jóvenes no quieren renunciar, aunque sepan que hay que buscar una solución. No hay soluciones mágicas para el botellón. Casi se puede decir que todo lo que se haga son experimentos. Eso lo tienen claro los distintos colectivos implicados de alguna forma en este fenómeno. Jóvenes, hosteleros, vecinos del Centro (los más afectados) y expertos en drogodependencias se muestran convencidos de que el único camino es el trabajo en común con la administración, como pusieron de relieve en el foro organizado por La Opinión de Málaga para analizar este fenómeno. El foro contó con miembros de distintos colectivos, que expresaron su punto de vista sobre el problema. Así, estuvieron el representante de la asociación estudiantil Progreso, Daniel Pérez; el psicólogo del Centro Provincial de Drogodependencia (CPD), Juan Díaz; la representante de la Asociación Cívica para la Prevención (ACP), Almudena Hurtado; la presidenta de la asociación de vecinos `Centro Antiguo´, Dolores Acosta; y los miembros de la asociación de hosteleros (Aehma) Jaime Durán y Jesús Sánchez. Consenso. La idea más clara y compartida por los participantes del foro es que el Ayuntamiento de Málaga debe crear una mesa ciudadana que incluya a todos los colectivos para tratar este problema. "Deben estar todos representados, incluidos los jóvenes, para que den su opinión y que sea recogida por los políticos", apunta Daniel Pérez, en una propuesta secundada por Almudena Hurtado: "Los foros de participación pueden ser una buena solución". "La respuesta al botellón es competencia de todos, incluidos los ciudadanos, El político no es un experto y debe consensuar con los colectivos", reiteró Jaime Durán como representante de Aehma, al tiempo que aseveró: "No tiene sentido hacer normativas que no se pueden llevar a cabo". Dolores Acosta afirma que los vecinos son las víctimas del botellón "en especial por el ruido" y que las administraciones no han prestado atención a este fenómeno "hasta hace muy poco, aunque se limitan a dar capotazos". Además, subraya que hace falta una alternativa real al botellón en el Centro, que pasa por proteger a las zonas donde hay residentes y conseguir "un pacto ciudadano con todos los implicados". Más crítico con la labor municipal se muestra Jesús Sánchez, que la califica de "negligencia total y abismal" y reclama la creación de un departamento específico para abordar este problema. Ordenanzas. El representante del Centro Provincial de Drogodependencia reafirma su convencimiento de que una de las primeras medidas que debe tomar el Ayuntamiento es "hacer cumplir las normativas que ya existen, como evitar que se orine en la calle, que consuman alcohol los menores o que se ensucie la calle". Juan Díaz considera que no hace falta una nueva norma "mientras no se haga cumplir las que ya hay, aunque haya que poner multas". Este experto en drogodependencia matiza que esta actitud más represiva debe estar acompañada de alternativas que faciliten el cumplimiento de las ordenanzas, lo que reduciría el impacto negativo del botellón. Almudena Hurtado se suma a la necesidad de hacer cumplir la ley, ya que "es más perjudicial que haya normas que no se cumplen porque crea inseguridad". Bebidas baratas. La permisividad hacia el consumo de alcohol es un factor que Juan Díaz considera determinante y pone como ejemplo que fumar un porro en la calle conlleva una multa de 300 euros, mientras que beber alcohol está tolerado. En este sentido, apunta a la gran facilidad de acceso de bebidas espirituosas a un precio muy asequible para los jóvenes. En su opinión, se debe gravar a los comercios que venden alcohol para que no sea tan fácil su venta. El representante juvenil Daniel Pérez reconoce que el factor económico es fundamental para entender el botellón, aunque no el único: "Sirve como una forma de relacionarse entre los amigos". Desde Aehma se recuerda que los bares han hecho numerosas iniciativas que no han funcionado del todo para ofrecer copas a precios más rebajados, tal y como resalta Jaime Durán, quien manifiesta que nunca podrán competir en precios "porque ofrecemos servicios que debemos pagar". Alternativas. La presidenta de los vecinos del Centro aboga por "racionalizar el ocio", ya que en su opinión existe un exceso de bares en estas calles. "Hay algunos que son de calidad y cumplidores, pero otros son fuente de problemas y no pintan nada en el Centro", comenta la representante vecinal, quien defiende una zona de ocio de más calidad como primera medida para reducir los efectos del botellón. La falta de una alternativa clara al botellón, sin embargo, es uno de los grandes problemas con los que se encuentran los jóvenes, como pone de relieve Daniel Pérez, quien cree que los planes municipales no plantean una oferta atractiva. Almudena Hurtado, responsable de la ACP, disiente, ya que entiende que la oferta lúdica que hay actualmente "es para que la persona que no quiera ir a la movida, tenga una alternativa". A la vez reconoce que los jóvenes acuden al botellón para tomar las primeras copas, siguiendo luego en los bares del entorno. La ACP, que gestiona el Servicio de Atención a la Movida, realizó una encuesta entre los participantes del botellón que pone de relieve que, aunque se prohíba, "los jóvenes están dispuestos a seguir haciéndolo y que ya se buscarían la forma". Critican la falta de transporte público nocturno La línea nocturna de autobús es insuficiente y apenas hay taxis para volver a casa desde el Centro los fines de semana. Vecinos, hosteleros, jóvenes y expertos coincidieron de forma unánime en pedir un mejor servicio de transporte público para los fines de semana, de forma que se evite que los jóvenes cojan el coche para desplazarse y reducir así el riesgo de accidentes. "Hace falta un transporte nocturno real, porque sólo hay una, con un horario que no se cumple, con paradas que no se conocen y que sólo sirve para aquellas personas que viven en determinadas zonas de Málaga", subraya el representante juvenil Daniel Pérez, quien critica la falta de taxis "porque a veces tenemos que esperar hasta una hora y media". El representante del CPD, Juan Díaz, muestra también su preocupación por el hecho de que los jóvenes se ven obligados a coger el coche para desplazarse, al igual que el hostelero Jesús Sánchez, quien reclama que la empresa pública de autobuses refuerce su servicio "para volver a casa".
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