Granada, 25/02/05 El Defensor del Pueblo pide 'mano dura' para acabar con los ruidos y el botellónCritica al Ayuntamiento por su 'comprensión' hacia la movida y de utilizarla como reclamo turísticoV. F.La oficina del Defensor del Pueblo Español ha remitido un duro informe al Ayuntamiento de Granada donde le 'reprende' y recomienda que adopte medidas sancionadoras y correctoras para erradicar el ruido en la capital, «reconsidere» su exceso de comprensión hacia la movida -tratándolo no como 'disfrute' sino como 'padecimiento' de terceros- y, sobre todo, que las autoridades municipales modifiquen su actitud de utilizar el botellón como reclamo turístico.Este informe da respuesta a una queja presentada ante esta institución por tres colectivos granadinos -Granada contra el ruido, Vecinos afectados por la movida y Asociación de Vecinos del Bajo Albaicín- sobre el problema de la contaminación acústica que padece Granada y que según informes del Instituto Nacional de Estadística (INE) la sufre un 43 por ciento de las viviendas granadinas mientras que la media nacional no supera el 30 por ciento. El Defensor del Pueblo no entra a valorar porqué la localidad de Granada ha alcanzado tan alto «nivel de degradación acústica» aunque sí afirma que «el ruido sólo desaparece con la eliminación efectiva de los focos que lo generan o, en ciertos casos, con la adopción 'efectiva' de medidas de aislamiento». En su opinión, la labor preventiva es primordial pero «en una situación como la actual es imprescindible, insoslayable, la represiva, sancionadora o no», entendiendo la 'represión' en un sentido puramente técnico como puede ser movilizar una moto ruidosa, clausurar aquellos establecimientos que incumplan con la normativa o atajar desórdenes públicos. Sin rentabilidad políticaPara no levantar susceptibilidades, insiste varias veces en la 'bondad' de los proyectos municipales para acabar con el ruido pero, indirectamente, los acusa de teóricos y de no abordar el problema en profundidad. «El Ayuntamiento asumirá, sin duda, que es más fácil el diseño de programas que su puesta en práctica», dice el Defensor del Pueblo para, a continuación, apuntillar que una programación suele ser «frecuentemente vistosa», mientras que su éxito «puede no generar tales réditos». Dicho de otro modo: esta institución recomienda a las autoridades municipales que actuen responsablemente sin esperar la rentabilidad política. Aún así, la oficina del Defensor del Pueblo hace una llamada a la reflexión para que desde todas las instancias públicas se entienda que el problema del ruido y el botellón excede al de contaminación acústica «y las medidas dirigidas a paliar el problema están más relacionadas con el ocio, las relaciones familiares o el consumo de alcohol y otras drogas que, estrictamente con el ruido». Se trata, afirma, «de un problema de mucha más gravedad por sus implicaciones individuales, familiares, culturales y sociales».
Más noticias de este mes | Último mes | Índice general de noticias |