Valencia, 23/02/05 El Ayuntamiento acepta la petición vecinal de inspeccionar todos los bares del CarmenSanidad colocará sonómetros en las calles para medir el ruido de los locales de ocio Sonómetros en las calles e inspecciones de la Policía Local en todos los bares. El Ayuntamiento ha realizado esta oferta a los vecinos del Carmen, para tratar así de mitigar las protestas por los ruidos originados por los locales de ocio. La entidad Amics del Carme ha pedido en los tribunales la reducción de horarios.Paco MorenoRepresentantes de la asociación de vecinos se reunieron ayer por la tarde con el concejal de Descentralización, Ramón Isidro Sanchis. Del encuentro salió la promesa del segundo de iniciar dentro de escasas fechas las inspecciones, así como de mostrar a los vecinos los primeros resultados de los sonómetros.La asociación Amics del Carme sostiene que los fines de semana se sobrepasa con holgura el nivel máximo de decibelios permitidos en la ordenanza y que, en mediciones independientes, han llegado a registrar más de 80 decibelios. Además, la demanda presentada en el juzgado incluye la denuncia por el rechazo del gobierno municipal a ofrecer los informes del laboratorio municipal desde 2002. El edil de Descentralización comentó que la intención es que el plan acústico municipal “empiece su trabajo en el Carmen”. Este plan fue aprobado por unanimidad de todos los grupos en el Consistorio y pretende elaborar un mapa sonoro de la ciudad, es decir, que fije los lugares donde más problemas de ruidos hay, debido a la saturación del tráfico u otras cuestiones, como la afluencia masiva de público a los bares de un barrio. Venta de bonosEsto último es lo que ocurre en el caso del Carmen, donde los residentes han iniciado hasta una campaña de venta de bonos (a tres euros cada uno) para financiar los litigios que han emprendido contra el Ayuntamiento. La declaración de zona acústicamente saturada (ZAS) obligaría a los locales de ocio a cerrar antes sus puertas por la noche.De esto sólo hay un precedente en Valencia y se trata del barrio de San José. La plaza de Xúquer fue en los años 90 el principal lugar de ocio de la ciudad, con más de un centenar de bares, donde proliferaba además la litrona y el garrafón. Ahora, las protestas vecinales se han extendido, además del Carmen, en los barrios de Juan Llorens y el entorno de la calle Menéndez Pelayo, donde las asociaciones vecinales también han decidido acudir a los tribunales para pedir la reducción de horario de cierre los fines de semana. Sobre la reunión de ayer, el portavoz de Amics del Carmen, Antonio Cassola, dijo que habían visto “buena disposición en el concejal y nos ha dicho que en la próxima comisión técnica del ruido llevará las primeras mediciones”. Panorama desoladorAcerca de la situación en el barrio, explicó que el panorama es “desolador” debido a la elevada “contaminación acústica, provocada por un sector hostelero desregulado y un excesivo número de bares, donde algunos no cumplen la normativa”.Añadió que el botellón hace el centro histórico “insufrible”, para hacer después responsable de esto al Ayuntamiento. “Podían haber parado el asunto hace tiempo y no han hecho nada. Además, han tenido una actitud obstruccionista porque no han dado información”. “Nuestro deseo es que cumplan las promesas, aunque es lo que esperamos desde hace años.” La decisión de acudir a los tribunales para la declaración de zona acústicamente saturada está avalada por algo más de 2.000 firmas, recogidas los fines de semana entre los vecinos del Carmen, la principal zona de ocio actual de la ciudad.
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