Alicante, 16/02/05 Teatro, Alfonso el Sabio y San Fernando tendrán sensores para medir el ruidoEl Ayuntamiento confía en adjudicar a una empresa el mapa acústico de Alicante en marzo, lo que permitirá definir las zonas y establecer límites de sonidoVictoria MoraTres zonas de la ciudad contarán en breve con un sistema de sensores que medirán el ruido ambiental a tiempo real. La Concejalía de Medio Ambiente, que depende de Asunción Sánchez Zaplana, está poniendo en marcha un sistema piloto de control del ruido en tres puntos especialmente sensibles. Está previsto colocar un sensor en la esquina de la avenida de la Constitución con la calle del Teatro; otro en la zona de Alfonso El Sabio y el Mercado Central; y un tercero en la zona de la calle San Fernando con Gabriel Miró. Según explican fuentes de la Concejalía, actualmente se están modificando los equipos, tanto informáticamente como los sistemas de emisión de los datos.Medio Ambiente está preparando un mapa acústico para Alicante y actualmente se encuentra en fase de contratación. Se presentaron dieciocho ofertas al concurso y ahora están en estudio, por lo que fuentes de la Concejalía apuntan que podría adjudicarse a lo largo del mes de marzo. El mapa acústico será un instrumento para definir la contaminación acústica de las zonas de Alicante. Con los datos que se desgranen se establecerán las limitaciones en el Plan de Acción de Contaminación Acústica. Quince expedientesActualmente, la Gerencia de Urbanismo se encarga de sancionar a aquellos establecimientos que superan los decibelios permitidos. El departamento de sanciones, creado recientemente por la concejal Sonia Castedo, ha tramitado en lo que va de año un total de 15 expedientes sancionadores como consecuencia de mediciones de ruido en locales superiores a los niveles permitidos. Urbanismo se basa en la ley autonómica valenciana, que permite a los Ayuntamientos imponer multas a los establecimientos, por importes que oscilan entre los 600 y los 6.000 euros.Fuentes del área apuntan que, además de la sanción, en aquellos locales en los que se tiene constancia de que que se superan las limitaciones sonoras permitidas «están obligados a presentar nuevamente un certificado técnico de instalación y correcto funcionamiento del limitador». Por el momento, Urbanismo ha realizado ocho decretos de suspensión de la actividad para aquellos establecimientos donde se ha constado que se alteraba el nivel sonoro permitido. Desde 1991 está vigente la Ordenanza Municipal sobre Protección contra Ruidos y Vibraciones, pendiente de modificación. Y también es de aplicación la Ley 7/2002, de 3 de diciembre, de la Generalitat Valenciana, de Protección Contra la Contaminación Acústica; y el Decreto 266/2004, de 3 de diciembre, del Consell de la Generalitat Valenciana por el que se establecen normas de prevención y corrección de la contaminación acústica en relación con actividades, instalaciones, edificaciones, obras y servicios. A todos los locales que piden una licencia para instalación musical se les exige que coloquen limitadores de sonido. Cuando se les inspecciona para dar la licencia de funcionamiento «se comprueba que dichos limitadores están instalados y funcionan correctamente, adaptándose a la normativa vigente y a los límites sonoros que establece la propia licencia en función de la actividad que se vaya a realizar», exponen fuentes técnicas. También exige la presentación de un estudio acústico que se incluye en el proyecto técnico presentado para solicitar la licencia de apertura. Y en cualquier caso, la brigada de Aperturas realiza continuas mediciones, bien por denuncias o de oficio.
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