Gijón, 21/01/05 Los hosteleros admiten «pequeñas disputas» internas por los «nervios» del recorte horario«Los alarmismos a nada conducen», reprocha el concejal José María Pérez a los hosteleros que anticipan una «crisis» en el sectorÁ. C. S.«La noche gijonesa es muy importante tanto por lo económico como por la valoración positiva de los turistas», reconoció ayer José María Pérez, concejal del Ayuntamiento de Gijón y presidente de la Sociedad Mixta de Turismo. Según el criterio del edil, «para que los negocios de hostelería sigan siendo rentables conviene que todos los hosteleros colaboren, porque, si no, correremos el riesgo de que se repitan incidentes como los que se registran en la movida de Oviedo, donde, sin embargo, se aplica la misma ley que en Gijón».Los hosteleros de la ciudad adoptarán el próximo martes una estrategia común para afrontar la reunión que mantendrán con la autoridad local el 1 de febrero. «Debemos ser un sector unido, sin fisuras», propone Ángel Lorenzo, uno de los gestores del grupo hostelero Gavia, que comprende algunos de los establecimientos más productivos de Gijón. «Hemos de mantener el buen rollo que ha convertido a esta ciudad en la referencia nocturna del norte de España», abunda Lorenzo, que admite «pequeñas disputas» entre los profesionales de la hostelería provocadas por «los nervios ante el cambio». «Hemos de regularnos mediante acuerdos que nos satisfagan a todos», insiste el hostelero, que agrega: «Lo ideal sería repartirnos la misma tarta en menos horas y que todos quedáramos contentos». Respecto a la crisis que algunos hosteleros vaticinan a consecuencia del recorte horario, Lorenzo recordó que ese recorte «nos afecta a todos, aunque a quien perjudica de verdad es al cliente». «Está claro que si ahora no podemos trabajar tanto tiempo como antes, la crisis puede llegar», pronosticó el hostelero, que reclama «al menos» una aplicación «más suave» de las normas. «Creo que todo es estudiable, porque lo que realmente importa es si el bar molesta a los vecinos o no», reflexiona Lorenzo, quien considera más cercano a la lógica olvidarse de los horarios mientras los locales no incomoden al vecindario, «que tiene derecho a dormir a cualquier hora, no sólo a la de cierre de los establecimientos nocturnos». Tanto Lorenzo como José María Pérez advierten de que «los vecinos habrán de decir algo en todo esto». «Hay mucha gente que sale de noche, pero mucha más que se queda en su casa», explicó el edil socialista, que reprochó a los hosteleros «los alarmismos, que a nada conducen». «Antes de cambiar cualquier cosa analizaremos detalladamente las repercusiones de esa modificación», anunció Pérez, que no quiso adelantar la disposición del Consistorio sobre las demandas de los hosteleros, que reclaman más licencias de música amplificada. Los profesionales que carecen de este permiso han de cerrar a las dos y media, tres horas antes que si tuvieran la licencia y cinco primero que las discotecas. Cimadevilla, la Ruta y Fomento son las zonas de bares más perjudicadas por el recorte.
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